Artículo Nº 16
Estimados lectores:
Siguiendo
con el Perfil del Educador,
creo que siempre es bueno
centrarse en las virtudes,
que conforman los valores;
por ello de aquí en adelante
nos abocaremos a investigar
sobre este tópico, que tanta
falta hace en educación.
Hay
tres virtudes teologales-
fe, esperanza y caridad-
. Siguiendo a Santo Tomás.
Se pueden considerar como
hábitos operativos
infundidos por Dios en las
potencias del alma para
disponerlas a obrar según
dicta la razón iluminada por
la fe. Tienen por objeto al
mismo Dios. Estas son
virtudes infusas, recibidas
directamente de Dios. Sin
embargo, hay otro tipo de
virtudes que también son
infusas, éstas son morales o
sobrenaturales. Estas no
tienen por objeto al mismo
Dios, sino que ordenan con
rectitud las conductas
humanas al fin último
sobrenatural. Las virtudes
morales naturales son
adquiridas, es decir, el
hombre puede esforzarse para
desarrollar la virtud y
mantenerla. La virtud
adquirida difiere de la
virtud infusa en que ésta
última ordena al fin último
sobrenatural. Mientras que
la virtud adquirida mejora a
la persona a nivel natural.
Como
ya dijimos las virtudes
adquiridas son las
virtudes morales o humanas.
Hay cuatro virtudes llamadas
cardinales, porque en torno
a ellas giran todas las
demás, por ser necesarias
para el buen desarrollo:
-
La prudencia
-
la justicia
-
la fortaleza
-
la templanza
Virtudes, edades y motivos
Hay
dos virtudes detrás de todas
las demás: la prudencia y la
fortaleza. Sin ellas no hay
virtud posible. “Elegir el
bien constituye la
prudencia; no abandonarlo, a
pesar de los obstáculos, de
las pasiones y de la
soberbia constituye
respectivamente la
fortaleza, la templanza y la
justicia” Así tenemos las
virtudes cardinales.
A
nivel operativo, la
prudencia supone que no se
pierde de vista el por qué
de la acción. Si no existe
prudencia, la virtud puede
terminar siendo un fin.
Ejemplo el orden: Quien se
proponga ser ordenado como
un fin en lugar de cómo
medio, puede terminar siendo
maniático del orden. La
sinceridad, sin prudencia
puede traducirse en
desenfreno verbal. Siempre
hay dos vicios en contra de
una virtud: uno abiertamente
contrario, y otro que tiene
las apariencias de la misma
virtud. Ejemplo:
orden-exceso de orden-
desorden. Laboriosidad –
trabajo sin límites, pereza.
En
la práctica es más razonable
desarrollar la virtud de la
prudencia en relación con
otras virtudes y, por tanto,
habrá que incluirla en todas
las edades. También la
fortaleza, que, con su doble
vertiente de acometer,
resistir, permite, mediante
la voluntad, el esfuerzo
necesario para adquirir el
hábito.
Teniendo
en cuenta que cada familia
es diferente, y que cada
hijo y cada padre requieren
una atención diferente, se
considera desde el punto de
vista de David Isaacs quien,
para la educación de las
virtudes, sugiere el
siguiente esquema referente
a la Educación de las
Virtudes coherente a la
edad:
Hasta los siete años
-
Obediencia
-
Sinceridad
-
Orden
Antes
de los siete años los
niños apenas tienen uso
de razón y, por tanto,
lo mejor que pueden
hacer es obedecer a sus
educadores, intentado
vivir este deber con
cariño. Pero destacar
esta virtud para los
pequeños no es que se le
reste importancia para
los mayores;
sencillamente significa
que, como van pasando
los años, el
discernimiento personal
deberá mejorar de tal
modo que cada uno
actuará correctamente
por voluntad y decisión
propia sin recibir
tantas indicaciones
concretas ajenas. De
todas formas, en todas
las edades, el mérito
está en obedecer a la
persona con autoridad en
todo lo que no va en
contra de la justicia.
La obediencia se produce
por una exigencia
operativa razonable por
parte de los padres.
Habrá que exigir mucho,
pero en pocas cosas,
dando indicaciones muy
claras, sin confusión.
Los
niños pueden obedecer
por miedo, o por una
exigencia operativa
razonable por parte de
los padres, tutores y /o
profesores. Estos son
motivos muy pobres. Se
tratará d animarles a
cumplir por amor, para
ayudar a sus padres, y
así comenzar unos
primeros pasos en
relación con la virtud
de la generosidad.
A
la vez, debemos
desarrollar en los hijos
y alumnos la virtud de
la sinceridad, porque
esta exigencia en el
hacer tiene que
traducirse
paulatinamente en una
exigencia en el pensar-
una orientación-, y
únicamente tiene sentido
la orientación de los
padres si se hace
entorno a una realidad
conocida. De hecho, la
sinceridad tiene mucho
que ver con el pudor.
-
Si no se desarrolla
desde pequeños, es mucho
más difícil después;
-
Es una virtud necesaria
para permitir una
convivencia feliz;
-
Tranquiliza a las madres
de familia, tutores,
educadores, etc. Y sobre
todo desencadena una
sana convivencia.
Los motivos para ser
ordenados pueden ser de tipo
racional – ver la
conveniencia del
ordenado-, aunque suele ser
más razonable basarse en el
cariño, apoyado en el
deseo que el niño pequeño
tiene que agradar a sus
padres.
También puede ser
por sentido del deber
como sería en el caso de
desarrollar el orden
utilizando un sistema de
encargos.
-
Fortaleza
-
Perseverancia
-
Laboriosidad
-
Paciencia
-
Responsabilidad
-
Justicia
-
Generosidad.
Los
niños y las niñas de
estas edades pasan por
una serie de cambios de
tipo biológico con la
llegada de la pubertad,
y parece conveniente
desarrollar de un modo
especial la voluntad
para hacer más
fuerte su propio
carácter. Ahora los
hijos empiezan a tomar
más decisiones
personales, pero
necesitan criterios para
saber si se dirigen bien
al objeto de su
esfuerzo.
La
responsabilidad, la
justicia y la
generosidad están
relacionadas con la
fortaleza.
A esta edad es de suma
importancia estimular en
los niños la
perseverancia para
lograr el locus de
control interno, ya que
esta edad es la de los
desafíos. Y a los
adolescentes resulta un
aporte guiarlos a
desarrollar las virtudes
que implican sentido del
deber ante sus
compañeros, sin dejar la
perspectiva de
satisfacción de un
esfuerzo de superación
personal
La edad de la
adolescencia es clave
para “tirar para
arriba”, es decir,
elevar la vista hacia
Dios y conseguir que
estas virtudes humanas
se reviertan en bien de
la fe en desarrollo.
A
pesar que parecen muchas
virtudes para ser
trabajadas
simultáneamente, pero en
caso de centrase en dos
o tres es muy probable
que el sujeto mejore en
las demás también.
A
medida que van pasando
los años, los jóvenes
van a necesitar más
razonamientos, mejores
razones para cumplir con
el esfuerzo que supone
adquirir un hábito
operativo bueno, ya que
del estadio concreto
paulatinamente van
entrando al de
operaciones formales o
hipotético-deductivo.
Con
el despertar de la
intimidad, entramos en
la adolescencia, un
período en el que el
joven tiene que volver a
tomar como suyo. Hasta
este momento ha
manifestado conductas,
muchas de las cuales ha
realizado por imitación
o por simple exigencia
externa. Ahora se
compromete consigo mismo
y todo lo que hace
adquiere una nueva
dimensión.
-
Pudor
-
Sobriedad
-
Sencillez
-
Sociabilidad
-
Amistad
-
Respeto
-
Patriotismo
Desde
los ocho hasta los doce
años, aproximadamente, hemos
destacado virtudes
relacionadas con la
fortaleza y la justicia,
porque supone la adaptación
del comportamiento a unas
indicaciones concretas.
Desde los trece hasta los
quince parece conveniente,
de acuerdo con el
descubrimiento más claro de
la propia intimidad,
insistir de un modo
preferente en unas virtudes
relacionadas con la
templanza, en primer lugar.
Y eso para no perder de
vista el Bien a causa de las
pasiones incontroladas. Los
padres pueden ver con gran
claridad cómo muchas
personas que viven en la
sociedad actual dan ejemplo
nefasto para los jóvenes
dejándose llevar a cualquier
extremo en busca de un
placer superficial.
Si
anteriormente hemos
insistido en la fortaleza,
ahora es el momento de
utilizar esa fuerza para
proteger lo más precioso de
cada ser: su intimidad, y
con la intimidad se hace
referencia al alma, a los
sentimientos, a los
pensamientos y no solo a
aspectos del cuerpo. Las
virtudes del pudor y de la
sobriedad podrían resumirse
en llegar a reconocer el
valor de lo que cada uno
posee para luego utilizarlo
en bien del mismo sujeto y
de los demás.
Generalmente,
los padres repetimos los
modelos con los que
interactuamos en la
infancia, y nuestros hijos
pueden no aceptar imitarnos.
Es posible que pidan razones
y tal vez no podamos
dárselas, porque aprendimos
por imitación, es decir, sin
argumentos propios. Para que
resulten más didácticas,
las razones deberían
distinguirse por ser Claras,
Cortas, Concisas y luego,
cambiar de tema.
Desde
los 16 hasta los 18 años,
deberían educarse las
siguientes virtudes:
-
Prudencia
-
Flexibilidad
-
Comprensión
-
Lealtad
-
Audacia
-
Humildad
-
Optimismo
Las
primeras virtudes que se
destacan aquí para esta
edad, se basan en la
capacidad de razonar
inteligentemente. Es
decir, será casi
imposible desarrollar
las virtudes plenamente
sin una cierta
capacidad intelectual,
como la prudencia, la
flexibilidad, la
comprensión la lealtad y
la humildad, esto supone
la realización de
ciertas operaciones
racionales. Por ejemplo:
recoger información
continuamente, ponderar
las consecuencias;
proteger un conjunto de
valores; reconocer
distintos factores que
influyen en una
situación; reconocer las
propias insuficiencias;
Por ello es que se
insiste en estas
virtudes cuando los
jóvenes están en el
estadio de Operaciones
Formales.
Si bien es cierto, que
los padres no pueden
exigir a sus hijos que
hagan o dejen de ejercer
acciones, tampoco es
conveniente hacerlo; la
estrategia, entonces
resulta ser la
invitación al diálogo; a
pensar antes de actuar y
medir las consecuencias,
porque se trata de
decidir razonablemente.
Hay que seducir a los
jóvenes a plantearse
seriamente el por qué de
sus propias vidas, para
que lleguen a actuar
coherentemente con sus
propios valores. He aquí
la importancia de la
lealtad
A continuación hacemos una
breve descripción de algunas
virtudes:
A propósito de los
valores
¿Qué son las virtudes o
valores? Hay muchas
definiciones, pero yo diría
que son las íntimas vibras
que nos hacen distinguidos
en toda acción. Hay algunas
que son objetivas, porque
son externas al hombre, no
dependen de él, están de
acuerdo a la ley natural:
Son inmanentes,
trascendentes y atemporales,
por ejemplo: el amor, que
muchos confundimos le
asignamos la cualidad de
sentimiento.
La
segunda óptica se refiere a
las virtudes subjetivas que
dependen de la valoración
que cada hombre, cada mujer
les dé, de acuerdo a su
marco de referencia
(cultura, edad, sexo,
religión); cambian con la
historia y el momento
circunstancial, incluso con
el estado de ánimo… desde la
Gestalt estamos escuchando
“que el mundo se ha valorado
de acuerdo a la percepción
de cada persona”
Secretos para entrar en la
didáctica de las virtudes o
valores
Las virtudes son tan
intangibles como la fe y
actualmente estamos
acostumbrados a todo lo que
podemos recibir por diversos
canales perfectibles, por
ello que encontré muy
atingente la propuesta que
nos hace Nina Bravo en “Por
la Senda de una Ética
Cotidiana” en que nos
sugiere pensar o hacer
pensar en tres llaves. y a
continuación me refiero a
ellas:
Las tres llaves:
Para abrir la puerta de la
sabiduría y la felicidad,
que todos buscamos, se
necesitan tres llaves:
Primera llave: pensar
Somos racionales, tenemos
inteligencia para conocer,
comprender y adaptarnos,
además de muchas otras
funciones de la mente, como
imaginación, memoria,
creatividad, evaluar,
discriminar, valorar.
Segunda llave: Sentir
Todas nuestras emociones,
sentimientos, (son más de
sesenta) como la capacidad
de amar, asombrarse,
extasiarnos, aburrirnos,
etc.
Tercera llave: Actuar
Es
decir, llevar a cabo lo que
pienso y siento. Esto se
traduce en ejecutar,
realizar el poder de nuestra
voluntad.
¿Qué pasa si siento
y hago pero no
pienso?
Hay mucha gente que
tú conoces, que es así, y al
hablar con ellas te cansas.
Son personas de acción y
reacción y cuando los tocas
se recogen como los
“chanchitos de
tierra”. Son los
viscerales: tienen rabia y
pegan o gritan.
¿Qué pasa si dejaste
guardada la llave de la
inteligencia?
Sabes que has organizado tu
vida, te sientes descontento
con eso, pero no haces nada,
y vives lamentándote. Nada
resulta.
Ni ordenarte, ni guardar un
secreto, ni seguir una
dieta, ni escribir el libro
que te propusiste, o
terminar la carta o la
tesis… Todo a medias.
Perteneces a la orden de los
constructores de castillos
en el aire, de los abúlicos,
los flojos, los soñadores,
los utópicos.
Estás mintiéndote
constantemente a ti mismo, y
eso hace que tu auto-estima
baje y baje.
No usas la llave de la
voluntad
¿Se quedó guardada la
llave de los sentimientos?
Te
parece raro no usar la llave
de los sentimientos?
Ahí podemos descubrir a los
duros de corazón, a los
atropelladores, arribistas a
costa de los demás, a los
insensibles, prepotentes,
crueles, egocéntricos. A
quienes no les importa el
daño que imparten. Un
secuestrador, un asesino, un
verdugo, un narciso (que se
mira a si mismo) y un
psicomaniaco que no es capaz
de conectarse con sus
emociones, no las vive, y
las dirige en contra de su
propio cuerpo, un dictador,
explotador, etc.
No usa la llave del
sentir
Bibliografía:
1. Bravo, Nina (1995) Valores
Humanos, por la senda de una Ética
Cotidiana.Edit Rilo. Santiago Chile
2. Isaacs, David (2003) La Educación
de las Virtudes Humanas y su
Evaluación. Universidad de Navarra.
Pamplona.
Hay que cuidar escribir tal cual
esta bibliografía al final del
texto.
Articulo Nº 15
Hacia el perfil del
Educador o Educadora
Contenidos:
“No quiero decir que soy
perfecta, sino que mediante
mis reflexiones, obtengo
datos de mi alto grado de
imperfección”
Gladys Zúñiga Compendio
para la Educación
Iniciaré la siguiente
reflexión con una cita de un
científico chileno,
reconocido con el Premio
Nacional de Ciencias y de
quién fui alumna durante mi
Magister en Educación
Diferencial..
“Todo
ser vivo parte de una
Estructura inicial que
condiciona el curso de sus
interacciones y acota los
cambios estructurales que
éstas gatillan en él”
Maturana, Humberto: “El
árbol del Conocimiento”
Pág 64.
Estimados
lectores: El enunciado de
Maturana lo interpretaré de
la siguiente manera y Uds.
podrán coincidir o no
conmigo. La cuestión del
debate es una instancia
esencial en todo grupo
humano que esté involucrado
en una tarea por humilde que
ésta sea. Retomando lo
anterior es que desde mi
individual punto de vista
tanto el Profesor, Educadora
de Párvulos, como el
Psicopedagogo deberán
cumplir algunas tareas
previas como observadores,
interventores o mediadores (
rol que nos corresponde como
profesionales):
Tarea
del Educador o Educadora,
según los autores
investigados
a) Entender la estructura
física neuroanatómica,
mental y espiritual de sus
alumnos.
b.) Comprender de qué forma
los eventos externos
gatillan en esa estructura
interna que constituye el
alumno referidas al ambiente
y su desarrollo.
c) Estudiar minuciosamente
el entorno con el cual
interactúa el niño tanto en
el jardín como familiar.
d) Preguntarse a sí mismos
si es que está preparado
espiritual, emocional e
intelectivamente para asumir
la responsabilidad de
intervenir.
e) Investigar el bagaje
afectivo- social que le han
cubierto, desamparado o
perturbado
f) Los avances logrados.
g) La detención o
estancamiento de su
desarrollo.
h) Escuchar a la familia:
sus inquietudes,
aprehensiones,
desesperanzas, razones que
fundamentan, porque han
actuado de cuál manera.
A continuación , según
describe Victoria Peralta,
las cualidades o atributos
de una Educadora de
Párvulos, que serían los
mismos para cualquier
docente:
Singularidad,
Relación
Acción
Creatividad,
Integración,
Interioridad,
Conciencia de ser,
Autenticidad o
Congruencia,
Contingencia, Amor ,
Fidelidad o Compromiso,
Comprensión,
Generosidad,
Capacidad de Goce
Vivencial,
Sensibilidad,
Humildad,
Fuerza,
Libertad,
A
continuación, basados en la
teoría de Abraham Maslow,
analizaremos cada una de
estas características que
deberán estar internalizadas
en un interventor, mediador,
gatillador, etc.
Singularidad:
“Una persona no se
parece a nada del mundo, no
puede compararse con nada.
Cuando una persona única e
incomparable, hace su
entrada en el mundo el
proceso cósmico se ve
interrumpido y obligado a
modificar su curso, aún
cuando de modo que escapa a
la observación externa”
Berdiaev, N : Libertad y
esclavitud del Hombre
pág 52.
Es fundamental que todo
educador se reconozca en
sí mismo como
irrepetible y valore su
singularidad, la que
impregnará toda acción,
todo enunciado dicho por
ella; su presencia será
distinguida por lo
genuino y propio. Su
ser aportará una riqueza
que ha de trascender en
los ámbitos en que él
participe. Si un docente
ouna docente es amante
de la música y de la
naturaleza, es muy
positivo que esto se
proyecte en su sala de
trabajo o aula, en la
presentación del
programa, en las
sugerencias, de forma
tal que la persona que
ingrese a su ámbito-
padres, madres, niños y
niñas-, la manera de ser
suya convierta en
placentera la estancia
en su recinto. La
singularidad del
profesional beneficiará
a él mismo y a quienes
participen con él o
ella.
Relación:
este rasgo implica una
actitud abierta y dispuesta
al diálogo a fin de lograr
una relación de vincular.
Con la intención de ilustrar
mejor, tomaremos una
apartado de “El Principito”
de Antoine de Sainte
Exupèry ( página 81-82) Uds
seguramente leyeron el
encuentro del principito con
un zorro...revisemos el
diálogo:
“ Mi vida es
monótona. Yo cazo
gallinas y los hombres
me cazan a mí. Todas las
gallinas se parecen y
todos los hombres se
parecen. Entonces me
aburro un poco. Pero, si
me domesticas, sería
como si mi vida se
iluminara. Conocería un
ruido de pasos
diferentes a todos los
demás. Los otros pasos
me hacen esconder bajo
la tierra. El tuyo me
sacaría de mi agujero,
como una música. Además
fíjate: ¿Ves allá los
campos de trigo? Yo no
como pan. Para mí el
trigo es inútil. Los
campos de trigo no me
dicen nada. Y eso es
triste. Pero tú tienes
cabellos de oro.
¡Entonces, cuando me
hayas domesticado, será
maravilloso. El trigo,
que es dorado, me traerá
tu recuerdo y amaré el
rumor del viento en el
trigo.
-
¡Por
Favor!...
domestícame- dijo.
-
Me
gustaría – contestó
el Principito, pero
no tengo mucho
tiempo. (......)
-
Sólo se
conocen las cosas
que se domestican-
dijo el zorro. (...)
Si quieres un amigo
domestícame.
-
¿Qué
es domesticar?-
preguntó el
principito
-
Crear
vínculos (....)
-
Para mí, tú no eres
más que un pequeño
niño parecido a cien
mil pequeños niños.
Y no te neceito.
Para ti, yo no soy
más que un zorro
parecido a cien mil
zorros. Y tú tampoco
me necesitas. Pero
si tú me domesticas,
nos necesitaremos el
uno al otro. Tú será
único en el mundo.
Yo seré para ti
único en el mundo”.
Estimados lectores,
recuerden que “sólo se
conoce lo que se domestica”,
en otras palabras, no puedo
conocer a un niño o a una
niña ni a su familia si no
creo lazos vinculares. No
quiere decir que tanto
terapeutas como profesores
seamos capaces de
transformar un sujeto en
otro. Uds. saben que somos
guías para que alumnos y
alumnas logren su plenitud:
todo lo que cada uno puede
ser y hacer. Recordar
también que todo lo que
proyecto es un modelo de
vida para benificio o
perjuicio. Lo importante es
que cada docente sienta que
es el mejor dentro de su
rango y desde esa
perspectiva mediará para
lograr buenos alumnos: Lo
que soy interiormente sirve
de riqueza cuando creo
vínculos, porque transmito
un conocimiento envuelto en
afectos como un regalo… y
esa imagen seduce al
alumnado, por tanto no hay
quien no se desarrolle con
ese modelo de educación,
considerando desde luego,
los parámetros de la
diversidad. ¿ Por qué tanto
Universitario ha seguido al
padre Garrido en la labor de
“Un techo para
Chile”?....revisemos qué nos
comunica su espíritu, es
probable que identifique a
muy pocos sujetos pero su
modo relacional conmueve,
impacta de forma tal, que se
genera un movimiento
filantrópico… es seguro que
el sacerdote conoce bien
como llegar al ser humano,
y especialmente a los
jóvenes, de forma que se
puede decir “que
domestica”mediante el ser,
el hablar y el hacer. De
allí su éxito.
Acción:
Todo educador debe tener
conciencia de la
importancia que tiene su
acción sobre todo en lo
referente a incrementar, con
sus proyectos y/o sus
propuestas la participación
tanto de actores de la
escuela como de la familia.
Creatividad:
Si bien es cierto que los
profesores atienden a muchos
escolares en sus aulas, pero
niños y niñas con N.E.E.
requieren de una atención
personalizada, ya que cada
niño es una enciclopedia
nueva, que necesita ser
leída, atendida y
complementada, de la que
también el enseñante va, en
forma paradojal, aprendiendo
novedades en su profesión.
Se necesita entonces,
personas profesionales con
alta competencia creativa,
porque deberá decidir en
forma original, desde la
organización de su aula
hasta la planificación,
estrategias y creación de
materiales, que a veces,
sirven a un niño, pero no a
otro. Se necesita entonces,
la capacidad de crear a
partir de su más intima
reflexión. No basta con
modelos entrenados
anteriormente. Hay un tema
contingente en nuestros
días en el ámbito de la
educación, es el de la
diversidad, ya que se
pretende eficacia mediante
los Programas de
Integración, porque se ha
visto que el ritmo de
aprendizaje es distinto, y
tal vez las variables sean
infinitas, porque va desde
la vida intrauterina, la
conformación genética hasta
las experiencias de vida
aérea, pasando por el test
de apgar.
Integración:
Los profesionales de una
psicología mediada, como es
la Pedagogía no sólo deberá
tener como epicentro de su
desarrollo en los motivos
intelectuales. Si bien esto
es primario, lo más esencial
es lo afectivo. Deberá
preocuparse por su
presencia, por su calidad
vocal, de su letra,
redacción, semántica,
ortografía y de sí mismo,
“ser feliz a cada momento
con lo que hace” y debe
saberse que la retribución
exitosa no es traducible
exclusivamente a
remuneración, sino a la
dimensión que provoca
cuando nuestros discípulos
tienen éxito,
manifestaciones de
desarrollo traducidos en
modificaciones de conducta;
son interactivos, abandonan
la desesperanza aprendida.
La integración del maestro
va más allá de un sueldo u
honorario. Es sentir la
felicidad de niños y niñas,
al ver que hay alguien que
les comprende, que les
quiere, que los revitaliza y
les abre desafíos.
Interioridad:
Es preguntarse todos los
días, mediante el lenguaje
interior si estamos
cumpliendo o no una misión
mediadora. Preguntarse ¿Por
qué hacemos esto con un niño
y no con otro?. Tal
conversación consigo misma
nos dará pistas para
proponer nuevas acciones o
tentativas.
Conciencia
de ser: Se vincula con
la relación consigo mismo.
Ya tocamos esto en el
diálogo del zorro y el
Principìto. La cuestión se
traduce en los argumentos de
que cada ser es “único e
irrepetible”. El conocerse
se estipula en una acción
de permanente reflexión
sobre cómo somos, por qué
hacemos lo que hacemos, por
qué decimos lo que decimos,
como amamos lo que amamos.
En conclusión en qué ciclo
de la vida estamos (les
recomiendo la lectura de “El
caballero de la armadura
oxidada”.
Autenticidad:
No puedo agradar a todos,
pero hago lo posible por no
herir a nadie, por no
molestarle. Más bién,
contribuyo a la grandeza de
otros. Tengo mis grandezas y
mis limitaciones y no
discuto lo indiscutible. Mi
debate debe aglutinar altos
valores humanos y me
reconozco como servidor,
mediador. No lo sé todo y
estoy consciente que nunca
lo lograré. No soy la
panacea del conocimiento y
no soy un genio. Necesito de
los demás y actúo sin
desdoblamientos, porque soy
coherente conmigo. ¿ se han
fijado en los programas –reality?.
Las figuras inician el
proceso muy amables, cálidos
y receptivos, pero a medida
que va avanzando el tiempo,
algunas interacciones se
hacen difíciles, porque
algunos sujetos tienden a
“sobre actuar”;
precisamenete esto no es
autenticidad.
Contingencia: Todo
educador debe mantenerse al
día de los nuevos paradigmas
que se van teorizando para
el avances de las
disciplinas y ciencias,
sobre las relacionadas con
la educación; deberá
permanecer alerta de las
necesidades que se van
generando según la sociedad
y era en que el educando le
toca desarrollarse. Si una
sociedad se ve carente de
agentes que modelen valores,
los individuos que
pertenecen a esa sociedad
caerán en el caos. Los
docentes tenemos la misión
de implementar una línea de
acciones que favorezcan la
incrementación de valores
tanto en familia como con
cada alumno.
Amor:
Evitar el automatismo
que enfría las emociones. No
importa dónde y como son las
circunstancias del trabajo.
El trabajo educativo es una
misión de amor y en palabras
de Humberto Maturana, “Lo
central en la convivencia
humana es el amor, las
acciones que constituyen al
otro como legítimo otro en
la realización del ser
social que vive en
aceptación y respeto por sí
mismo tanto como en la
aceptación y respeto por el
otro” Emociones y
Lenguaje en Educación y
Política, Pág 29.
“Sin
aceptación y respeto por sí
mismo, uno no puede aceptar
y respetar al otro,
y sin aceptar al
otro como legítimo otro en
la convivencia, no hay
fenómeno social” (Idem
anterior Pág 28). Las citas
registradas se relacionan
directamente con la
Conciencia del Ser,
anteriormente argumentadas.
Nadie puede desear lo que no
es ni puede ser. No se trata
de transformaciones, sino de
desarrollo de los
potenciales. Retomando la
idea ¿ se dan cuenta que
Maturana habla de la
convivencia en la
Educación?. Un profesor que
no sabe convivir y que su
modo relacional es puramente
vertical, no es un modelo
que pueda trascender en sus
alumnos. Cada maestro
autoesculpe una monumento de
sí mismo en cada uno de sus
alumnos, pudiendo ir desde
la admiración hasta la
consideración de un estímulo
aversivo.
Fidelidad
o Compromiso: “La
importancia del compromiso
de un educador con lo que
implica ser persona, como
forma fundamental de
facilitar el desarrollo de
los niños”( María
Victoria Peralta , Educación
Personalizada). La escala
valórica del mediador es la
base de la conducta de él y
los alumnos se benefician o
se perjudican con este
actuar. El compromiso es
aspirar a un modelo
constructivo, ¡Hay tantos
niños solitarios! que viven
en ambientes deprimidos
cultural y afectivamente,
que un buen mediador será un
sustento para conocer otros
mundos y ensoñaciones, es
decir, cambiar sus
expectativas. Quien vive
dentro de un mundo deprivado
no lo vé como anormal,
porque es lo único que
conoce.
Comprensión:
Los educadores somos
investigadores para lo cual
utilizamos la observación y
la reflexión: “no juzgar ni
condenar, sino entender
las acciones, de otros por
incompatible con las
nuestras que ésas sean”.
Donde vayamos, nuestra tarea
será levantar, activar
ambientes, realzando la
comunicación a través de la
empatía. No se trata de
imitar los modelos, sino
comprenderlos: algunos
profesionales tienden a
estancarse y considerar que
sus modos de impartir la
educación es vertical y
hasta confrontacional;
otros, se educaron de una
forma tal que en palabras
de Bruner diríamos que “ la
cultura se introdujo en los
genes”. La cultura no solo
rodea al ser humano, sino
penetra. “El educar se
constituye en el proceso por
el cual el niño o el adulto
convive con otro y al
convivir con el otro se
transforma (...) de manera
que su modo de vivir se hace
progresivamente más
congruente con el otro en el
espacio de convivencia. El
educar, por lo tanto ocurre
todo el tiempo: de manera
recíproca.(...) La educación
como “sistema educacional”
configura un mundo y los
educandos confirman en su
vivir el mundo que vivieron
en su educación.Los
educadores, a su vez,
confirman el mundo que
vivieron al ser educados.”
La flexibilidad para
desenvolverse en diferentes
ambientes, mucha veces
inhóspitos, nosotros
deberemos entenderlos y
generar calidez.
Generosidad
o gratuidad: Al
compartir conocimientos que
domino en un área, estoy
siendo generoso. El tiempo
que se le dedica a los
apoderados, muchas veces no
es remunerado. El tiempo de
visita a un hogar, tampoco.
Creo que si se contemplara
dentro del currículo la
visita a hogares cuando nos
surge la sospecha que algo
anda mal, sería una remedial
que sustentaría la educación
de calidad, de la que tanto
se polemiza actualmente,
sobre todo revisando los
resultados de los egresados
de Facultades de Educación.
Capacidad
de goce vivencial : Si
mediador comunicara
alegría, sería un agente
veraderamente revitalizador
y el alumnado lo vería gozar
de detalles pequeños y
cotidianos: reirse de los
chistes que inventan sus
alumnos, gozar con el
acercamiento a él .Cuando el
estudiante quiere llorar y
acude a su maestro para ser
escuchado. En fin, la
alegría de servir deberá
abrirnos a la capacidad de
vivenciar el goce.
Humildad:
La soberbia, la
autosuficiencia y
sobrevaloración quedan fuera
de los componentes de las
manifestaciones de los
educadores; la humildad nos
lleva a permitir ser
ayudados en algún momento y
a agradecer las
posibilidades que nos dan
los otros. ¿Qué sería de los
docentes con vocación sin
niños? ¿Qué es un artista de
teatro sin su escenario y
sin público?.
En
fin, nosotros debemos tener
la humildad de los artista:
Nada somos sin ellos y
ellas: niños y niñas que nos
necesitan.
Sensibilidad:
La educación de cualquier
individuo tiene efectos
perdurables, que
difícilmente son
modificables,sobre todo en
niños pequeños; por ello es
que maestros y maestras
deben acudir a todas las
artes, empaparse con algunas
de ellas para sensibilizar
su espíritu y de alguna
manera, en el convivir,
transferir la riqueza y
motivación a sus discípulos.
Si bien es cierto que el
cuerpo requiere de comida y
otras necesidades primarias,
pero el alma necesita
nutrirse del arte.
La
fuerza o fortaleza: Nos
permite como seres humanos
mantenernos en pié y ante
las frustraciones volvernos
a levantarnos: No se conoce
el día sin la noche, ni la
felicidad sin la tristeza.
Creer en un niño que
presenta dificultades en el
aprendizaje es un desafío de
vida para el educador. A eso
vinimos, para ello nos
formamos y esa es nuestra
misión. Nuestra constancia
la percibirán quienes
conforman nuestro entorno y
uno de los elementos
primordiales para todo
maestro lo constituyen
nuestros niños y la profesía
que construyamos hacia
ellos.
La
libertad : Está
directamente relacionada con
la creatividad: El hombre es
libre para crear; es
importante que las
creaciones sean
manifestaciones saludables
para nuestra sociedad. Como
Educadora me está prohibido
ser esclavo de modelos
obsoletos que han
permanecido en las praxis,
sobre todo en las que a
educación se refieren. Debo
tener la suficiente
experticia para,
aprovechando mi libertad,
los contenidos y habilidades
que debo desarrollar, sean
entregados con estrategias
innovadoras, ya sea
construidas por alguna
mediación o autodidacta para
entregar lo más adecuado a
cada alumno.
Trascedencia
y Dignidad: En mis
argumentos reflexivos tiene
que ver con la capacidad de
trascender a través de mi
vocación, dejando estelas
beneficiosas que permitan el
crecimiento de mis colegas y
de mis niños. No se confunda
con el poder y las
manifestaciones “yoistas”,
sino la capacidad de
involucrarse con el futuro
de cada ser humano que Dios
pone en nuestro camino para
que podamos cumplir nuestra
misión. No se educa para el
hoy; la educación implica
desarrollo para el mañana
inmediato y largo plazo, y
ese planteamiento me
llevará a sentirme digna y
sentiré que no seré
olvidada.
¿Qué comentarios como
profesor o profesora haría a
Ud. a la autora de esta
síntesis?
IV. Bibliografía
Arón,
Ana María y Milicic, Neva
(1993) Vivir con Otros.
Editorial Universitaria.
Santiago. Chile.
López
, Sara: (1979)“ La
humanización como misterio”
Ediciones Paulina. Chile
López
Sara: ( 1977) El hombre
como problema y misterio.
Pontificia Universidad
Católica de Chile. Santiago.
Chile.
Maritain,
Jacques (1966) Humanismo
Integral. Ediciones Carlos
Lohé. Buenos Aires.
Maturana,
Humberto: (1994):
Emociones y Lenguaje en
Educación y Política.
Editorial Hachette. Chile
Maturana
, Humberto ( ) El árbol
del Conocimiento”.
Editorial.. Chile
Artículo Nº 14
A propósito del terremoto...
A mi consulta llega
Sebastián junto a su
mamá; lo descubro
que no está
contento, porque sus
ojitos no brillan.
La madre,
empieza a relatar,
con palabras
que no alcanzan a
hilar unidades de
pensamiento, sus
emociones sobre el
terremoto del pasado
27 de febrero.
Mientras
la madre mantiene
esta expresión
verbal, el chico
guarda silencio y
baja la vista.
-
¿Y cómo tomó
este suceso
Sebastián?-
pregunto
-
No… nada. Él
no dice
nada. Parece
que ni
cuenta se
dio.
Me dirijo al
niño: - ¿Qué
sentiste, Sebi?-
Le tomé las
manos;
presentaba
sudoración
palmar, signo de
stress;
Sebastián por un
largo momento no
quiere hablar;
empiezan a
brillar sus ojos
y dos lágrimas
silenciosas
bajan por su
rostro.
Bruscamente se
limpia con el
dorso de la mano
izquierda, ya
que es zurdo.
- ¿ Podrías
dibujar lo que
sentiste?-
pregunto
calmadamente,
mientras le
acaricio su
carita, secando
sus lágrimas.
Finalmente alza
la voz y dice:
-
¡Miedo,
susto,
rabia,
deseos de
correr y
arrancar
lejos. Yo me
tapé los
oídos y en
la noche
sueño que se
mueve mi
cama; siento
que me
zamarrean!
-
¿Y no les
has dicho
esto a la
mamá o al
papá?-
-
No, - dice
bajando la
vista y
soltando un
llanto
explosivo.
-
Pero hijo,
¿como no me
dijiste lo
que
sentías?-
pregunta la
mamá.
-
Es que no
sabía como
decírtelo- y
entre
sollozos le
dijo: tengo
miedo de
dormir solo;
no me gusta
que llegue
la noche.
Les dejo solos,
porque creo
firmemente que este
es un momento
catártico y además
Sebastián está
recibiendo consuelo,
lo que se traduce en
el mejor
tratamiento.
Arriba
Artículo 13
Me parece importante
analizar tópicos relativos a
la niñez
Hablamos
de la niñez como una etapa
de crecimiento y desarrollo;
pero no siempre fue así. A
fin de sensibilizarnos, es
bueno releer el pasado ¿Cómo
fue la niñez en épocas
pasadas? Conviene que
los niños puedan leer este
apartado, porque entonces,
se sentirán aventajados de
haber nacido en esta
era en la cual se considera
la infancia como un período
de inocencia y se resguarda
como un bien que repercutirá
en el futuro como adulto. A
continuación presentamos una
reseña de las diversas
conceptualizaciones sobre la
infancia y las interacciones
de esta etapa en diversas
épocas:
Apartado
N º 1: Conceptos
Históricos de la niñez
“Nuestro
primer mensaje será que,
para entender el cambio en
las capacidades,
comportamiento y respuestas
emotivas de los niño, es
necesario preguntarse una y
otra vez, qué es lo que los
adultos y otros niños
esperan de él, cuáles son
los recursos necesarios para
que ocurra el crecimiento y
qué consecuencias acompañan
a éste en cada fase de
desarrollo” (Newman y Newman,1990)
Lo
que piensa un grupo cultural
acerca de los niños
determina la manera en que
los adultos interactúan
con ellos, los ambientes que
se les diseñará y las
expectativas del
comportamiento infantil.
Para entender mejor las
experiencias y
comportamientos de los niños
es preciso conocer el
concepto que tienen de
la niñez quienes
proporcionan el
cuidado a los niños. Este
artículo pretende hacer una
pequeña reseña histórica
sobre el concepto de niñez;
ya tenemos la experiencia
que de una generación a otra
cambian dichos conceptos,
por tanto cambian también
los métodos de crianza y de
enseñanza .Consideremos seis
conceptualizaciones
históricas relativas ala
niñez y las implicancias de
cada una de ellas para la
crianza y desarrollo del
niño.
-
El niño como un
adulto pequeño:
Hacia los siglos XVI y
XVII en Inglaterra y en
Francia, los niños
participaban de la vida
total de los adultos,
por entonces, niños y
adultos dormían juntos
en las mismas
habitaciones, llevaban
la misma ropa,
trabajaban en las mismas
faenas e incluso jugaban
en las mismas
entretenciones. Vemos
que en las películas
biográficas de Enrique
Octavo y otros monarcas,
los niños participaban
de competencias, de
banquetes, incluso
presenciando conductas
adultas que hoy
censuramos. En su diario
del rey Luis XIII de
Francia escribe que el
hijo del rey disfrutaba
de los chistes de subido
color y asistía a las
mismas obras de teatro
que sus acompañantes
adulos ( Plumb , 1974).
Aunque
durante el siglo XVII
empezó a surgir un nuevo
concepto, como es la
inocencia de la niñez,
sin embargo en el
siglo XVIII los biólogos
que estudiaban la
herencia siguieron
considerando al niño
como un adulto pequeño.
Sostenían
que en la cabeza de la
célula espermática se
podía identificar a un
adulto pequeño (homúnculus)
crecía, hasta acercarse
gradualmente a las
dimensiones del adulto.
¿Qué repercusiones tenía la
falta de diferenciación
entre niños y adultos? En
primer lugar, las vidas de
los niños y de los adultos
estaban mezcladas. Los
grupos no estaban separados
por edad, de manera que un
grupo tuviera experiencias
ad hoc a sus edades. En
segundo lugar, pocos eran
los ambientes u objetos
pensados sólo para los
niños. En tercer lugar, la
presión que se ejercía
sobre el niño para que
respondiera a las
expectativas de los adultos
podía tener resultados
positivos o negativos. Hasta
donde las demandas por un
comportamiento adulto estén
en armonía con la capacidad
del niño, se fomenta la
competencia de éste. Las
constancias escritas de que
niños de cuatro y cinco años
hubieran aprendido de
memoria versos en latín o
escrito conciertos para
violín hablan del enorme
potencial que se puede
recabar si se exige a los
niños que tengan las mismas
habilidades que los adultos.
Sin embargo, hasta donde las
demandas del
comportamiento de adulto
estén más allá del alcance
del procesamiento del niño,
se genera frustración,
sentimientos reprimidos como
de ineptitud, vergüenza,
etc.
-
El niño y la
maldad innata
Ya
hemos hecho un compactado
análisis del niño como
adulto; en el paradigma del
Niño y la maldad innata:
este concepto prevaleció
bajo los parámetros
medioevales: el pecado
original se considera como
el acto de rebeldía cometido
por Adán en el Jardín del
Edén, al comer del “árbol
del conocimiento”. Según San
Pablo, el pecado de Adán fue
heredado por todos y sólo
mediante la devoción a
Jesucristo puede una persona
recobrar el estado de gracia
con Dios. La pérdida de una
comunicación estrecha con la
divinidad también es idea
común en muchas religiones
primitivas. El sufrimiento,
la enfermedad y la muerte
son condiciones de la
existencia humana, que
proviene de algún
serio trastorno en la
relación original del hombre
con Dios. La idea de que la
pecaminosidad es hereditaria
condujo a la filosofía
conservadora de Edmund Burke
(1790). Según él, la
naturaleza humana es mala es
mala y anárquica de por sí,
por lo tanto, son necesarias
las restricciones e
instituciones sociales para
instruir a la gente en la
ética y garantizar así la
conducta responsable.
La
idea de la maldad
intrínseca de los niños
llevó a malentender los
impulsos de estos y se
creó una estructura
educativa para corregir
esas tendencias
perniciosas. El retrato
que hace Dickens de los
pensionados ingleses y
los cuadros de los
primeros artistas
norteamericanos de los
niños puritanos
colocados en cepos y
y grillos nos da la idea
el tipo de disciplina al
que estaban sometidos
los niños, con el fin de
acabar con sus
temperamentos inicuos.
La meta principal de las
instituciones educativas
no era proporcionar
conocimientos sino
enseñar la ética y la
decencia.
¿Cuáles
son las repercusiones
para el desarrollo, de
creer en la maldad
intrínseca del niño? En
primer lugar, con tal
orientación se exigía a
los niños de una manera
persistente y muy
temprana, que
controlaran sus impulsos
y se comportaran
moralmente. Si esas
exigencias de
comportamiento moral se
hacían mucho antes de
que el niño entendiera
las razones de las
mismas, era lógico que
discernieran entre lo
bueno y lo malo según el
criterio de las
autoridades adultas. Era
difícil que se
desarrollara un conjunto
interno de normas
morales, sobre todo
cuando los castigos eran
despiadados. En segundo
lugar, el trato entre
adulto era a
distancia y de
desconfianza mutua. Si
un adulto considera al
niño como malvado,
tratará de disciplinar e
inhibir la conducta del
pequeño. En tercer lugar
se empleó mucha energía
en crear ambientes que
sirvieran para educar a
los niños. El papel de
dichas instituciones era
comunicar las normas
sociales y éticas
idealizadas por la
comunidad.
-
El niño como
“tabula rasa”
La noción de que el
niño es un pizarrón
o tábula rasa donde
nada hay escrito, y
que por tanto no es
ni malvado en
sí ni posee
conocimientos
innatos, fue
postulada por John
Locke ( 1693). Locke
sostenía que el
conocimiento era
adquirido por las
experiencias
sensoriales y que
era reflejo de tales
experiencias. La
educación de los
jóvenes era la
oportunidad para que
la sociedad enseñara
la virtud y la
sabiduría. El modelo
de la persona
educada idealmente
era gentleman
inglés. Desde ese
punto de vista, la
educación moral era
de mayor importancia
que la adquisición
del conocimiento o
de habilidades.
En
una sociedad donde
predomine este tipo
de opinión sobre el
niño, los adultos
tratarán de crear
situaciones donde
los pequeños
aprendan las normas
de comportamiento
culturalmente
aprobadas. En este
paradigma, se niega
toda la capacidad o
diferencia innata y
temperamental. No
hay motivo para
pensar en
diferencias de
comportamiento
subordinadas a
características
heredadas. Si todos
los niños pasaran
por las mismas
circunstancias
ambientales, todos
se comportarían
igual; cabe suponer,
por lo tanto, que
conviene presentar a
los niños el mismo
ambiente ideal.
-
El niño y la
bondad innata.
La
noción de la niñez como
un estado de bondad y
que los impulsos
naturales de los niños
se deben aceptar como
son, fue postulada por
Jean Jacques Rousseau
(1762). Según él la
naturaleza del niño es
básicamente buena. Por
lo tanto, la educación
debe satisfacer las
necesidades del niño y
mejorar sus
predisposiciones e
intereses naturales. El
maestro, tutor, profesor
debe dedicarse a
entender a los niños y
ayudarlos a que se
realicen completamente.
La noción del “niño como
naturalmente bueno”
sacudió las técnicas de
disciplina rigurosa, de
lecciones muy
estructuradas y de un
trato formalista entre
alumnos y maestros,
producto de considerar a
los niños como malvados,
o como tabula rasa.
Rousseau sostenía que la
instrucción formal se
debía postergar hasta
que el niño llegara a la
adolescencia. Los
primeros años se debían
dedicar al disfrute de
actividades físicas, de
los juegos, de la
fantasía y de
experiencia inmediatas.
La meta principal de la
educación, según el
filósofo francés, era
fortalecer el juicio
independiente. Cuando
los niños se enfrentaran
a valores contrapuestos
o a presiones sociales,
debía aprender a
apoyarse y confiar
en su capacidad de
razonar.
Esta
visión humanista del
niño produjo muchísimas
controversias cuando
apareció por primera vez
en su novela Emilio (
1762).El parlamento de
París condenó sus obras
y en Suiza las quemaron.
Podemos ver aquí la
estrecha relación que
existen entre los
prismas acerca de los
niños y las que se
tienen sobre los otros
valores culturales, como
los derechos humanos, la
libertad individual y
los principios morales.
Aceptar la noción que
tenía Rousseau de la
naturaleza del niño,
equivalía a decir, a
nivel social, que el
individuo estaba por
encima del Estado y que
tenía derecho a un
ambiente donde
satisficieran sus
necesidades personales.
Mientas
que aristócratas,
teólogos y filósofos
debatían la naturaleza
esencial de la gente y
proponían una educación
ideal para los niños,
las realidades sociales
y económicas, por otro
lado., generaban la
opinión de que el niño
era una propiedad o un
recurso económico. Entre
las familias campesinas
de la Inglaterra del
siglo XVI, por ejemplo,
los niños de seis y
siete años debían
trabajar en los
quehaceres domésticos (Gillis,
1974). Al acercarse a
los nueve o diez años se
les animaba ( e incluso
obligaba) a que dejaran
la familia y se fueran a
trabajar de sirvientes
en casa de familias
acomodadas. Cuando los
niños mayores
abandonaban el hogar,
los quehaceres que
realizaban los hacían
sus hermanos y hermanas
menores. A principios
del siglo XVII, con la
explosión demográfica,
se podía ver a la
multitud de niños
vagando y mendigando por
las grandes ciudades de
Londres y Manchester. Se
promulgaron leyes para
que los niños huérfanos
o sin hogar se dedicaran
a aprendices de algo.
¿Qué
idea puede tener de sí
mismo el niño que se ha
sabido propiedad de
alguien? La contestación
a esta pregunta se
encuentra en las
crónicas y diarios de
personas, que plasman su
sentido de extrema
frustración y de
desesperanza, ante lo
difícil de dicha
situación. Uno de los
problemas más obvios del
niño es la imposibilidad
de generarse un sentido
de sí y de sus
capacidades únicas. Los
niños que son
tratados como sí sólo
valieran con respecto a
otras personas, a duras
penas descubrirán
lo que valen por lo que
son.
La
vida de los aprendices
aparece en las memorias
de Robert Blincoe, quien
a la edad de siete años
trabajaba de aprendiz de
obrero algodonero.
En
1814 terminó en
Inglaterra el
aprendizaje obligatorio.
Las fuerzas de la
industrialización
llevaron a
aumentar el trabajo
remunerado, disminuyendo
la servidumbre. Entonces
los niños pudieron vivir
con sus familias por
períodos más largos.
Trabajaban en la ciudad
y daban el sueldo a su
familia. En cierto
sentido, la
industrialización fue un
factor que ayudó a
estrechar los vínculos
familiares al prolongar
el período de tiempo en
que los niños
permanecían en su hogar.
La
forma más extrema de ver
a los niños como
propiedad es la
esclavitud. En el
sistema esclavista de
Norteamérica, los niños
nacidos de padres
esclavos pertenecían a
sus amos, no a sus
padres naturales. Los
niños esclavos podían
ser vendidos,
independientemente de
sus progenitores. No
había ley que les
concediera derecho
alguno o que protegiera
su bienestar. La
responsabilidad de
alimentar, vestir y
educar a los niños
esclavos se cumplía sólo
al criterio de sus
dueños.
Entonces,
el destino de los niños
vistos como propiedad o
como fuente de trabajo
dependía por entero del
propietario, amo o
padre, al que servían.
No se les satisfacían
las necesidades a menos
que tuvieran que ver con
su capacidad para el
trabajo. Si el adulto
encargado procuraba que
fueran bien tratados y
bien entrenados,
entonces aquellos años
de servicio podían ser
útiles a las criaturas.
Las crónicas que existen
sobre abusos graves y
crueldades contra los
niños, y que llenaron
cartas, diarios
personales y periódicos
de la época, indican que
la benevolencia no era
precisamente la actitud
más común para con los
niños trabajadores. Las
leyes contra el trabajo
infantil promulgadas en
el siglo XIX, así como
legislaciones más
recientes contra los
malos tratos a los
infantes, reflejan el
interés de la sociedad
por protegerlos de la
explotación y de la
crueldad, cuando sólo se
les veía como fuente de
mano de obra.
En
el siguiente recuadro
transcribimos un
fragmento de las
observaciones personales
de Robert Blincoe;
debemos agregar que era
poco frecuente que los
aprendices fueran
remunerados y no se
podían casar antes de
terminar su período de
aprendices.
de aprendizaje.
Los amos eran
responsables del estilo
de vida de esos
aprendices y procuraban
que se alimentaran lo
menos posible, tal vez
para que no tuvieran
fuerzas para huir o para
procesar lo que les
estaba pasando.
f. El
niño como persona en
desarrollo
En
forma periódica a lo largo
de la historia ha aparecido
la noción de que la niñez es
una etapa o conjunto de
etapas con cualidades únicas
y exclusivas. El concepto de
etapa evolutiva se refiere a
aquel período de la vida,
durante el cual buena parte
de la conducta se encuentra
dominada por una cualidad
particular en el modo de
pensar o en las relaciones
sociales. se llama etapa a
un paso dentro del proceso
del desarrollo.
Platón,
en su obra “La República”
presentó un plan d educación
coordinado y sistematizado,
según el regreso del
desarrollo de las
capacidades intelectuales y
del control emotivo.
Shakespeare escribió sobre
una teoría del desarrollo a
base de siete etapas,
durante las cuales la
persona pasa de ser un
lactante “que gime y vomita”
a un “escolar llorón” y que
termina una “segunda niñez”,
en la vejez..
A
partir de este paradigma se
generan diversas corrientes
sustentadas por escuelas
psicológicas que avalan la
importancia de la niñez.
Bibliografía:
1. Newman y Newman ( 1990)
Desarrollo del Niño. Edit
Kapeluz. españa
Escríbanos
a
gladyszunigat@gmail.com
Arriba
Artículo
Nº12
Buen regreso
amigos y amigas
La tribuna de Gladys ha
entrado en receso por un tiempo,
pero aquí retoma sus
actividades. El editor de esta
página me ha pedido que enfoque
algunas vivencias en lo que a arte
se refiere. Si Uds. Tienen algún
libro que les haya parecido digno de
difundir o una obra de ballet o
teatro, etc., pueden hacernos llegar
su crónica a
gladyszunigat@gamail.com
Lo cierto es que la Educación está
muy ligada con el arte, tanto así
que podríamos hablar del Arte de
Educar, y a propósito de esto, no he
leído en portadas del diario de
nuestra ciudad un reconocimiento a
un esfuerzo magnánimo que hace la
Plazuela de Puente Alto al aportar
desde hace once años un festival de
Teatro al Atardecer, con
elencos reconocidos que
manejan el género dramático
con experticia; donde el dominio, la
prestancia y competencias fluyen a
flor de piel. Hay presencia de sabia
nueva como es la Casa de la Cultura,
cuyos integrantes no tienen nada que
envidiar a actores que permanecen en
la palestra.
No sé quienes administran y
coordinan, pero la presencia de la
actriz Silvia Santelices-
además concejala de Rancagua- le da
un carisma de profesionalismo y
seguridad al espectador Puentealtino.
Cada año la convocatoria es más
numerosa a este festival y creo que
debería contar con un auspicio de la
I. Municipalidad de Puente Alto,
pero no he visto a nuestro querido
alcalde Coté Ossandón
asistiendo a una obra, que además de
ser buenas- en su mayoría-, nos
ofrecen precios populares, teniendo
en cuenta lo costoso que es en
sí el arte teatral.
No siendo crítica de arte, diré
algunas apreciaciones y “entiéndase”
por apreciaciones, una crónica muy
subjetiva, personal, como
simple, Revisemos:
|
Fecha |
Obra |
Elenco |
Apreciación |
|
Jueves 28 de enero |
Apasiona2 |
Rolando Valenzuela- un actor
nacido y criado en
Puente Alto-, Ana María
Gazmuri, Guido Vecchiola y
Carolina Oliva. |
Se centra en el tópico ¿qué
les pasa a los matrimonios
cuando pierden la pasión?
¿Qué factores inciden en
este fenómeno? Como los
actores son de alta
competencia, elaboran muy
bien los temas vinculando el
humor y la reflexión, por lo
que resulta una comedia que
además de hacernos reír, o
llama a tomar los resguardos
en este tema humano…
¡Felicitaciones! Grandes
actores y grandes temas. |
|
Viernes 29 de enero
|
La Remolienda |
Silvia Santelices, Evaristo
Acevedo y elenco |
Esta es una comedia
costumbrista que hasta una
película se realizó. Ha
tenido varios montajes y las
he visto todas, incluyendo
el film, pero esta
presentación con el elenco
de la Casa de la Cultura
resulta no menos entretenido
que las anteriores. Esta
comedia nos deja una
reflexión en varias aristas:
-
Lingüística: ¿por qué la
persona rural siempre es
directa para comunicarse
y los ciudadanos urbanos
le damos tantos giros
lingüísticos a lo que
tenemos que decir, a
veces aduciendo un doble
stándart?
-
La sencillez con que los
campesinos arreglan
situaciones en contraste
con los urbanos que nos
“complicamos ré tanto”
-
“El borrón y cuenta
nueva” que conduce la
convivencia en el hombre
y la mujer de campo; en
cambio las gentes de
ciudad nos llegamos a
ornar “lateros” con las
reiteraciones.
Podría estar hablando mucho
sobre este clásico, pero
solo me queda decir
¡Felicitaciones! Silvia
Santelices maneja muy bien
su rol y la interacción de
los actores y no se aminora
ante ningún “Golpe en las
tablas”. |
|
Sábado 30 de enero 2010 |
Despedida de Soltera |
Carol Aragón, Marta Leyton,
Pilar Rojas, Silvana
González, Jeannette Canales
y Marco Fajardo. |
Aunque el elenco se repite
en su mayoría, los temas, a
pesar de lo complejos son
articulados con un humor que
el espectador no deja de
reír. Se aborda entre otros
:
-
La violencia
intrafamiliar.
-
El lesbianismo
-
La importancia del
orgasmo femenino
(¿resultó muy directo?,
ya va siendo tiempo que
no le demos giros
lingüísticos y nombremos
por su nombre los
elementos que componen
la vida).
|
|
Domingo 31 de enero de 2010 |
Los monólogos de la
Marihuana |
Ignacio Santa Cruz, María
Paz Pobrete y Sebastián
Contreras |
El tema daba para más. Llevé
a dos jovencitos
universitarios que también
se desarrollan en el área
del arte y me dijeron lo
siguiente:
-
A pesar de la
contingencia, el tema
fue abordado en forma
muy básica: Faltó
desarrollo histriónico,
manejo de la voz.
Parecía mas una charla
que una obra de teatro
-
Faltó humor “chileno”,
es decir directo
chispeante.
-
La obra tuvo momentos en
las cuales enganchó,
pero esperábamos más.
-
Como son actores jóvenes
tienen tiempo y espacio
para mejorar y nos
gustaría volver a verlos
con menos improvisación.
|
Gladys Zúñiga Tapia
Educadora de Párvulos
Post Título Fonoaudióloga
Psicopedagoga
Magíster en
Educación Diferencial
Magíster en Evaluación y Currículo
Diplomada en Psicología
Diplomada
en Neuropsicología
Arriba
Artículo Nº11
Continuando con la
Historia de Matías
Luego
de ser evaluado, se
planificó una intervención
que consideraba:
-
Habilidades Sociales
-
Comprensión Lectora, ya
que esto dependen los
otros subsectores,
incluso los problemas
matemáticos con
enunciado verbal
-
Educación Matemática
A
medida que avanzábamos en la
intervención, comprobábamos
que Matías respondía
adecuadamente en la
consulta, sin embargo el
niño manifestó su
negación por asistir al
colegio y
declaró abiertamente
mediante el Test de Roberto,
que la profesora no tenía el
acercamiento que él
requería; a esto hay que
agregar que las
calificaciones deficientes
abundaban. Los padres se
entrevistaron con la
docente, quien manifestó la
intención de ayudar al
alumno, sin embargo y a
pesar de todos los esfuerzos
del niño y la familia, las
evaluaciones arrojaban
aprendizajes deficientes.
En
la consulta, el estudiante,
a menudo, estallaba en
llantos reprimidos y
mediante entrevistas
constatamos que se sentía
culpable por no dar la
felicidad a sus padres;
felicidad que ellos
manifestaban perseguir y que
el niño quería dar.
Los
ojos de Matías se fueron
opacando, lo que significaba
que estaba triste. Se
sugirió a los padres una
evaluación psicológica, la
que nos llevó a tomar
decisiones más drásticas: el
autoestima de Matías estaba
en juego y había que
cambiarlo de colegio a uno
que atendiera a menos
cantidad de niños y contaran
con profesores con
voluntad para desarrollarlo
( los aprendizajes implican
desarrollo en todos los
ámbitos humanos).
¿Qué
pasó en el nuevo colegio?
Matías obtuvo el primer
siete de su vida
escolar. ¿Se imaginan lo
contento que estaba? Su
mirada volvió a brillar y su
ansiedad académica
despertaba paulatinamente.
Desde
entonces, cada sesión fue
una instancia para exponer
sus éxitos.
En
Habilidades Sociales
aprendió a plantear sus
necesidades y problemas; a
superar su inhibición a
medida que se sentía
considerado;
En
Matemáticas fue promovido
con nota seis.
En
Naturaleza y Comprensión del
Medio obtuvo notas 5,9 y 6.5
respectivamente.
En
Lenguaje su promedio
ascendió a 6.0
Todavía
queda mucho por hacer con
Matías, pero nos
demostró que en un aula con
interacción directa de los
maestros, los niños
adquieren confianza y luego
de un solo éxito obtenido,
los otros se desencadenan
como producto de los niveles
de motivación encendidos por
la incentivación permanente
de los mediadores, ya sean
“expertos” o “pares”.
(Recuérdese que el
aprendizaje mediante los
pares es muy significativo).
Actualmente,
Matías ha ido cambiando su
actitud postural: ya no
camina con la cabeza baja ni
la cerviz doblada; su mirada
hacia el frente implica que
la perspectiva de mirar la
vida ( no solo la escolar)
ha cambiado positivamente.
El
rol del docente va mucho más
allá de transmisor ,
expositor y evaluador de
contenidos que se van a
constituir aprendizajes
esperados; el rol del
maestro escolar es un rol
social, es decir afianza,
incrementa o disminuye
el potencial de “cada” niño
o niña, y los avances
dependen de la actitud del
profesor o profesora, y de
aquí el incremento y
la potencialización para
desarrollar nuevos
aprendizajes; es decir,
de una zona de desarrollo
real, a cada instante pasará
a la zona de desarrollo
proximal y así seguirá hasta
lograr desarrollar al máximo
la zona de desarrollo
potencial ( Vigotsky, 1960).
“Decía
un maestro que los niños que
fracasan en las escuelas son
“tierra de nadie”. Ni la
institución escolar, ni el
maestro, ni los padres
parecen asumir la
responsabilidad de este “mal
endémico”. Por el contrario,
a menudo se intenta
descargar sobre el propio
niño la culpa de su derrota.
Otros,
atribuyen el fracaso a
abstractas causas
estructurales y postergan su
solución hasta que funcionen
a plenitud lejanas utopías”
(López, Hazle y Neuman
(1991) .
Felicitaciones
Matías, le ganaste al
sistema escolar y al menos
la profecía autocumplida
la interrumpiste en tu
favor.
Gracias
por su atención. Me han
llegado algunas experiencias
que ya publicaremos.
Les ruego comunicarnos su
caso a
gladyszunigat@gmail.com.
Les responderé con mucho
gusto.
Gladys
Zúñiga Tapia
Arriba
Artículo 10
Señor
Editor: Gracias por el espacio que
me ha brindado para publicar
artículos relativos a educación. He
sabido que en el diario “El
Mercurio” se han preocupado por uno
de nuestras crónicas relacionado con
“La cultura del grito en
la Escuela”; que
conste que nosotros lo publicamos
antes… y actualmente se ha realizado
un estudio relativo al apego y sus
consecuencias- entrevista en CNN
Chile.
Estimados lectores: desde hoy
enfocaremos historias de
estudiantes, si ustedes tienen algo
que contarnos, envíennos su
experiencia y aquí le damos forma,
para lo cual, diríjase a
gladyszunigat @ gmail.com.
Introducción
“La
escuela como reflejo de la
estructura social existente y como
reproductora de ella es,
necesariamente, selectiva,
marginando
de las posibilidades de educación a
una amplia masa de individuos. Es
selectiva y a su vez
discriminatoria. Desde su inicio
selecciona entre buenos y malos
alumnos, entre los que tienen éxito
y los que están destinados a
fracasar” (Siegel, 1979; Bravo,
1980; Salvat, 1978).
LA
HISTORIA
DE MATÍAS
Matías es un estudiante que ha
iniciado su segundo año de Enseñanza
Básica. Asiste a mi consulta una vez
por semana.
La primera vez expresó un rechazo a
la comunicación en general evitando
el contacto ocular y el diálogo. La
primera sesión fue un “tiempo de
espera de reacción”.
Matías asiste a un colegio
particular subvencionado,
establecimiento que se distingue por
su bella y confortable
infraestructura ubicada en el centro
de un Parque Habitacional, selectivo
y hermoso de Puente Alto.
Al preguntar a los padres ¿Por qué
escogieron ese colegio y no otro?
Porque la oferta publicitaria era
convincente, a tal punto que su
slogan
hace creer al “cliente” que si
el niño no estudia ahí, no podrá
triunfar en la vida.
En el segundo encuentro, Matías
levantó la vista cuando
le solicité que me mostrara
sus ojos para ver su color…Entonces
ocurrió nuestro encuentro: vi,
claramente, que estaba triste; su
parpadeo acelerado era un indicador
de ansiedad y al tocarle las manos
había sudoración palmar, indicador
de stress. (el stress, puede
desencadenar una depresión). En esta
ocasión, después de tranquilizarlo,
le pedí que dibujara una familia: El
niño dibujó, con sonrisa a cada
miembro de su grupo familiar, pero
él estaba serio
y omitió graficar sus
manos.
Cuando los niños no dibujan sus
manos este hecho tiene un
significado en el autoconcepto de
“inútiles”, porque “tienen la
convicción” que no pueden construir
aprendizajes.
Los colores del dibujo de Matías no
salieron del
azul profundo, negro y rojo intenso.
El rojo se traduce en rabia. El azul
y el gris son signos de inhibición
del ánimo.
¿Qué conflictos guardaba Matías?
¿Qué provocaba ese estado de ánimo
en circunstancias que
pertenece a una familia
nuclear, funcional, con disciplina
consistente y una relación
democrática?
La profesora de Matías – quien
impartía la mayoría de los
subsectores de aprendizaje- era una
docente joven; de hecho había sido
alumna mía en
la Universidad y
entonces guardé toda la esperanza
que juntas podríamos ayudar a
Matías, porque se supone que los
profesionales jóvenes constituyen la
“sabia nueva” y llegan con mucha
“garra”, mucho autoconvencimiento
que la profesión de profesor, ante
todo requiere de “vocación” lo que
implica “entrega total”,
que a su vez
“activa” una búsqueda de estrategias
innovadoras para que los niños que
tienen algún grado de N. E. E. (como
el Déficit Atencional), puedan al
menos, interesarse, por permanecer
en el ámbito escolar.
Pero ¿qué ha pasado con Matías?
¿cuáles fueron los pasos a seguir?
¿Cómo está ahora en su aprendizaje?
Lo veremos en la próxima
crónica, porque Matías tiene mucho
que enseñarnos, ya que en general,
en vez de ser los docentes quienes
enseñan, los alumnos nos muestran
como debemos plantear los
aprendizajes y en la “coordinación
de conductuales cuando éstas son
consensuales.
En palabras de Maturana (2000) –
quien fuera mi profesor en
la U. M. C. E
cuando cursé Magíster en Educación
Diferencial-“toda
interacción implica un encuentro
estructural entre los que
interactúan, y todo encuentro
estructural resulta en el gatillado
o desencadenamiento de un cambio
estructural entre los que participan
en el encuentro”.
Gladys Zúñiga Tapia
Educadora
de Párvulos U. de CH.
Licenciada en Educación Diferencial
U. M. C E
Magíster
en Educación Diferencial U. M. C. E
Magíster
en Currículo y Evaluación ULARE
Diplomada
en Psicología P. U. C
Diplomada
en Neuropsicología P. U. C
Post-título
en Fonoaudiología C. P.
E I P.
Arriba
Artículo Nº 9
Siguiendo
con
el
tópico
sobre
el
apego,
esta
vez
abordaremos
dos
temas:
-
Apego Ansioso Ambivalente
-
Apego Seguro
Apego
Ansioso Ambivalente.
Los
sujetos
ambivalentes
son
aquellos
que
buscan
la
proximidad
de
la
figura
primaria
y al
mismo
tiempo
se
resisten
a
ser
tranquilizados
por
ella;
el
niño
muestra
agresión
hacia
la
madre.
Frente
a la
separación
estos
niños
responden
con
angustia
intensa
y
mezclan
comportamientos
de
apego
con
expresiones
de
protesta,
enojo
y
resistencia.
Debido
a la
inconsistencia
en
las
habilidades
emocionales
de
sus
cuidadores
(mamá,
Educadora),
estos
niños
no
tienen
expectativas
de
confianza
respecto
al
acceso
y
respuesta
de
sus
tutores.
Estos
pequeños
se
van
configurando
con
un
fuerte
deseo
de
intimidad,
junto
con
una
inseguridad
respecto
a
los
otros;
luchan
por
una
fuerte
intimidad,
pero
esa
lucha
está
revestida
de
un
intenso
temor
de
que
ésta
se
pierda;
de
igual
forma,
desean
acceder
a
nueva
información
,
pero
sus
intensos
conflictos
las
lleva
a
alejarse
e
ella
(
Gayó,
1999).
Una
situación
especial
en
la
que
se
produce
el
conflicto
entre
la
conducta
afectiva
y la
conducta
de
alejamiento,
es
la
que
se
produce
cuando
la
figura
de
apego
es
también
la
que
provoca
temor;
las
amenazas,
se
constituyen
como
actos
de
violencia.
En
esas
condiciones,
los
niños
más
pequeños
no
suelen
huir
de
la
figura
hostil,
sino
aferrarse
a
ella
(
Bwlby,
1985).
Todo
apego
regido
por
la
ansiedad
se
desarrolla
no
sólo
porque
el
niño
ha
sido
exesivamente
gratificado,
sino
porque
sus
experiencias
lo
han
llevado
a
elaborar
un
modelo
de
figura
afectiva
que
suele
mostrarse
inaccesible
o no
responder
a
sus
necesidades
cuando
él
lo
desea..
Cuando
más
estable
y
previsible
sea
el
régimen
de
crianza,
más
firmes
son
los
vínculos
de
afecto
del
menor;
cuanto
más
imprevisibles
y
sujetos
a
interrupciones
sea
el
régimen,
más
caracterizado
por
la
ansiedad
será
este
vínculo
(Bowlby,
1998).
Apego
Seguro:
Un
patrón
óptimo
de
apego
se
debe
a la
sensibilidad
materna,
la
percepción
adecuada,
interpretación
correcta
y
una
respuesta
contingente
y
apropiada
a
las
señales
del
niño,
fortalecen
interacciones
sincrónicas
(Aizpuru,
1994).
Los
pequeños
con
estilo
de
apego
seguro
son
capaces
de
usar
a
sus
cuidadores
como
una
base
de
seguridad
cuando
están
angustiados.
Ellos
cuentan
con
sus
cuidadores
(mamá,
papá,
Educadora,
etc.)
que
son
sensibles
a
sus
necesidades;
por
eso
tienen
confianza
en
sus
figuras
de
apego,
porque
éstas
estarán
disponibles,
que
responderán
y
les
ayudará
en
la
adversidad.
En
el
dominio
interpersonal
las
personas
que
han
desarrollado
el
apego
seguro,
tienden
a
ser
más
cálidas,
estables
y
con
relaciones
íntimas
satisfactorias,
y en
el
dominio
intrapersonal,
tienden
a
ser
más
positivas,
integradas
y
con
perspectivas
coherentes
de
sí
mismo.
De
igual
forma,
muestran
tener
una
alta
accesibilidad
a
esquemas
y
recuerdos
positivos,
lo
que
las
lleva
a
tener
expectativas
positivas
acerca
de
las
relaciones
con
los
otros,
a
confiar
más
y a
intimar
más
con
ellos
(Feeney,
citado
por
Gayó,
1999).
Como
hemos
revisado,
las
emociones
positivas
de
los
adultos
hacia
los
lactantes
permiten
el
desarrollo
integral
del
pequeño,
es
decir,
un
crecimiento
armónico
del
aparataje
y
funcionalidad
sensorial,
perceptiva,
psicológica,
intelectual,
motriz,
física
y
del
lenguaje.
Este
crecimiento
se
da
especialmente
en
Períodos
Críticos,
(acepción
referida
a
“períodos
sensibles”
del
niño,
en
que
una
carencia
se r
en
alta
carencia
genérica-
funcional)
y
maduración
neurocerebral
del
individuo.
El
niño
posee
desde
antes
de
su
nacimiento
un
potencial
de
desarrollo,
el
cual
podrá
ser
optimizado
en
la
medida
en
que
los
factores
biológicos
y
ambientales
sean
favorables.
El
desarrollo
infantil
debe
ser
entendido
como
el
producto
de
la
continua
interacción
entre
el
fondo
de
experiencias,
los
factores
genéticos
y
desarrollo
biológico.
El
fondo
de
experiencias
se
refiere
al
bagaje
de
vivencias
y
conocimientos
que
el
niño
posee
y
que
influyen
en
su
forma
de
percibir
el
mundo
e
interactuar
con
éste.
La
calidad
de
los
vínculos
afectivos
constituye
un
relevante
fondo
de
experiencias
que
marcarán
la
vida
del
niño.
Existe
un
consenso
generalizado
de
que
la
relación
madre-
padre-
niño,
especialmente
durante
los
primeros
años
de
vida,
dejan
en
este
último
una
huella
indeleble
que
lo
marcará
el
resto
de
su
vida.
Las
explicaciones
dadas
por
las
neurociencias,
viene
a
enriquecer
el
concepto
de
desarrollo,
porque
se
ha
encontrado
que
durante
los
primeros
años
de
vida
,
los
estímulos
afectivos
son
claves
para
los
cognitivos
y
con
estos
fenómenos
concurren
la
formación
de
interconexiones
sinápticas
y
redes
neuronales
y
por
ende,
la
formación
de
autopistas
cerebrales.
La
madre
es,
sin
duda,
la
mayor
fuente
de
afecto
y
estímulo
para
el
desarrollo
integral
del
niño.
Cuando
canta
o
acaricia
a su
bebé,
éste
responde
con
algún
gesto
de
bienestar
o su
mirada
y el
recién
nacido
intenta
mantener
esta
proximidad.
Cada
caricia
de
la
madre,
cada
arrullo,
cada
conversación
con
su
bebé,
va
fortaleciendo
en
él
todo
su
futuro,
porque
el
mapeo
social,
intelectivo,
volitivo
empieza
con
el
sustento
de
los
vínculos
afectivos
Ojalá
que
el
inconsciente
de
Matilde
almacene
en
su
memoria
de
largo
plazo
las
experiencias
afectivas
positivas
y
que
los
padres
sean
aquellas
figuras
de
apego
que
ella
reconoce
como
tales.
La
diferencia
entre
las
dos
perspectivas:
-chicos
que
son
confiados
y
optimistas
contra
los
que
esperan
fracasar-
empieza
a
tomar
forma
en
los
primeros
años
de
vida
(Goleman,
1969)
Bibliografía
-
Bowlby, John (1998)El Apego y la
Pérdida. Edit. Paidós. Buenos Aires
-
Goleman, Daniel (2000) :
Inteligencia Emocional Ediciones B.
Argentina
Mándenos
sus
opiniones,
aportes,
sugerencias
a la
editorial
o a
gladyszunigat
@gmail.com
Arriba
Artículo
Nº 8:
Continuemos
revisando la
teoría del
Apego, a
propósito
del caso de
Matilde
En
artículos
anteriores
hemos
iniciado el
análisis del
estudio
realizado
por Bowlby,
John y
el concepto
de Apego. En
este
artículo
profundizaremos
sobre
la
Confianza
Básica,
considerando
la teoría de
Erikson
y Tipos de
Apego, según
Ainsworth,
centrándonos
en el
Apego
Ansioso-Evitante
-
Confianza
Básica
:
Este
concepto
se
fundamenta
en la
teoría
de
Erikson.
En la
fase I,
el
sujeto
adquiere
la
confianza
básica
al mismo
tiempo
que
supera
un
sentido
de
desconfianza
básica.
Erikson
ubica el
fundamento
de todo
el
desarrollo
ulterior
en esta
primera
fase y
como
producto
se
adquiere
la
esperanza.
Luego de
una vida
de
regularidad
rítmica,
calor y
protección
en el
útero,
el
lactante
experimenta
la
realidad
de la
vida en
sus
primeros
contactos
con el
mundo
exterior.
Aunque
nació
desnudo,
dócil
vulnerable,
posee
una
apariencia
y una
serie de
respuestas
que
inspiran
ternura
en los
adultos
que lo
cuidan y
provocan
en éstos
el deseo
de
atender
sus
necesidades.“La
vulnerabilidad
de su
condición
de
recién
nacido y
la
mansedumbre
de su
inocente
estado
de
necesidad
tienen
su
propio
poder.
Los
bebés
están
indefensos,
pero
tienen
madres
a sus
disposición,
familias
que
protegen
a las
madres,
sociedades
que
sostienen
la
estructura
de
familias
y
tradiciones
que
confieren
continuidad
cultural
a los
sistemas
de
cuidado
y
educación”
(Erikson,
1956).
El
sentido
de
confianza
básica
se
desarrolla
a partir
de la
relación
que se
establece
con
todos
los
integrantes
de la
familia,
pero de
manera
muy
especial,
surge
del
vínculo
que se
forma
con la
persona
más
significativa
para el
lactante,
generalmente,
la
madre.
El niño
desarrolla
expectativas
gracias
a una
mezcla
de
confianza
y
desconfianza.
En el
caso del
neonato,
el
sentido
de la
confianza
exige
una
sensación
de
confort
y
mínimas
experiencias
de
incertidumbre;
si se
aseguran
estos
elementos
el bebé
extenderá
su
confianza
a nuevas
experiencias.
Por el
contrario,
las
experiencias
físicas
y
psicológicas
insatisfactorias
determinan
un
sentido
de
desconfianza
y
conducen
a una
percepción
temerosa
de
situaciones
futuras.
Un
sentido
de
confianza
básica
ayuda al
niño a
crecer
psicológicamente
y
aceptar
las
experiencias
nuevas;
las
experiencias
corporales
proporcionan
la base
de un
estado
psicológico
de
confianza;
así “las
sensaciones
corporales
se
convierten
en la
primera
experiencia
de
socialización
y la
mente
del
individuo
las
generaliza”(Erikson,
1956).
Todo cuidado
físico debe
involucrar
afectividad
intensa y a
la vez
serena, para
desarrollar
en el recién
nacido la
confianza
básica.
Ahora
pasamos al
segundo
tema: El
apego
Recordemos
que…
Ainsworth
y sus
colaboradores
hacia
1978
elaboraron
un
instrumento
denominado
“situación
extraña”,
con el
objetivo
de
evaluar,
mediante
videocámara,
la
manera
en que
los
niños
utilizaban
a los
adultos
como
fuente
de
seguridad,
desde la
cual
podían
explorar
su
ambiente;
también
la forma
en que
reaccionaban
ante la
presencia
de
extraños,
y en los
momentos
de
separación
y
reunión
con la
madre.
Ainswoth
distinguió
tres
tipos de
apego
según la
respuesta
del
niño:
-
Niños
Ansiosos-
evitantes
-
Niños
con
apego
seguro
-
Niños
con
apego
ansioso-
ambivalente.
Descripción:
a.
Apego
ansioso-
evitante:
Las
madres
dejaban
sus
hijos y
en los
tres
minutos
de su
ausencia,
los
niños
tendían
a hacer
“pataletas”
o se
aislaban
y no
exploraban
el
ambiente
que se
les
ofrecía
ni
compartían
con el
extraño.
Al
volver
la
madre,
se
mostraban
o
enojados,
rechazantes
o
indiferentes.
“Para
la
conducta
que
tiende a
aumentar
la
distancia
de las
personas
y
objetos
supuestamente
amenazadores
resultan
convenientes
los
términos
“retracción”,
huida y
evitación.
Para
otro
componente
importante
y
adecuadamente
organizado,
el
término
utilizado
es
“inmovilización”
(Bowlby,
1985,
1996).
La
conducta
de
retracción
y la de
apego
suelen
darse
simultánea
con
frecuencia,
ya que
ambas
cumplen
una
misma
función:
protección.
Resulta
fácil
combinar
en una
acción
única el
acto de
alejarse
de una
zona y
acercarse
a otra.
No
obstante,
existen
poderosas
razones
para
trazar
un
distingo
entre
ambas.
En
primer
lugar,
aunque
en buena
medida,
las
condiciones
que las
provocan
son las
mismas,
no
siempre
ocurre
así.
La
conducta
de apego
puede
ser
activada
por la
fatiga o
enfermedad
o miedo.
Una
conducta
de apego
ansiosa
evitante
o la
presencia
de
fallas
en el
establecimiento
del
vínculo
materno-
infantil,
se ha
asociado
con
madres
que
maltratan
a sus
hijos,
ya sea
de
manera
física,
verbal,
a través
de la
indiferencia
o por
inhabilidad
psicológica.
Este
tipo de
apego
no
seguro,
se ha
asociado
con la
presencia
del
“síndrome
no
orgánico
de
detención
del
desarrollo”,
caracterizado
por
carencias
nutricionales
y /o
emocionales
que
derivan
en una
pérdida
de peso
y un
retardo
en el
desarrollo
físico,
emocional
y social
del
menor. A
medida
que
pasan
etapas,
las
personas
muestran
tener
una
menor
accesibilidad
a los
recuerdos
positivos
y mayor
a
esquemas
negativos;
en el
caso de
las
personas
evasivas
se
manifiestan
recelosas
a la
cercanía
con
otros.
Por
otra
parte
las
madres
de niños
evitantes
pueden
caracterizarse
por ser
intrusivas
(Aizpuru,1994),
es
decir,
invaden
demasiado
los
espacios
infantiles.
Los
niños
con este
tipo de
apego
tienen
despliegues
mínimos
de
afecto
hacia el
cuidador;
es común
que
presenten
angustia
o
evasión
de esta
figura
ante
situaciones
que
exigen
proximidad
y
rechazan
la
información
que
pudiese
crear
confusión,
cerrando
sus
esquemas
a ésta;
sus
estructuras
cognitivas
rígidas
son más
propensas
al enojo
y otra
emociones
negativas
y a
veces
destructivas
(Gayó,
1999).
Algunos
niños
sujetos
a un
régimen
imprevisible
parecen
llegar a
un punto
de
desesperación
en el
que, en
vez de
desarrollar
una
conducta
afectiva
caracterizada
por la
ansiedad,
muestran
un
relativo
desapego.
El
resultado
del
desapego,
puede
ser
manifestación
de
conductas
desafiantes,
desobedientes,
agresivas
y
propensas
a tomar
represalias.
¿Qué
pasará
con
Matilde?
De tanto
transitar
por
“extraños”
corre el
riesgo
que
el dolor
provocado
por la
separación
de sus
primeros
padres,
la
pudiese
generar
un apego
no
seguro.
Arriba
Documento Nº
7
A propósito del
traspaso de Matilde
a otros guardadores,
en plena edad de
desarrollo del
apego:
Introducción
Lo
que está sucediendo
con Matilde es muy
grave.
Les invito a
analizar algunos
puntos medulares
sobre el apego
y como éste va
configurando la
confianza básica,
dos conceptos
medulares para
quienes tienen a
cargo roles de
tutores y /o padres.
Para
desarrollar una
concepción empírica,
tomaremos
articularemos las
teorías de los
autores John Bowlby,
Sigmund Freud y Erik
Erikson.
El
apego o vínculo
afectivo es de gran
relevancia ya que se
refiere a los
fuertes lazos
emocionales que
sienten las personas
en sus vidas y que
llevan a sentir
placer cuando
interactúan entre
ellas.
La
Confianza Básica se
va desarrollando a
medida que la madre
o cuidador
identifica las
necesidades del niño
y así provee los
cuidados físicos y
emocionales
requeridos,
garantizando un
nivel de cobertura
de las necesidades
básicas lo que a su
vez involucra
bienestar en el
lactante.
-
Antecedentes
Históricos del
Concepto de
Apego:
Según John
Bowlby, tal como
lo revisamos en
el artículo Nº
6, gran
exponente de la
teoría del
apego, existe
una necesidad
humana universal
de formar
estrechos
vínculos
afectivos.
Bowlby se
interesó en el
tema a partir de
la observación
de diferentes
perturbaciones
emocionales en
niños separados
de sus familias.
Sus
investigaciones
lo llevaron a
sostener que la
necesidad de
entablar
vínculos
estables con los
cuidadores o
personas
significativas
es una necesidad
primaria en la
especie humana.
Bowlby tomó aportes
de diversas
disciplinas: su
contacto con
los trabajos de
Lorenz sobre la
conducta instintiva
de patos y gansos en
1951, resultó clave;
a partir de
observaciones de
primates no humanos,
se evidencia que el
comportamiento de
apego se da en crías
de casi todas las
especies de
mamíferos.
La
regla general es el
mantenimiento de la
proximidad por parte
de un animal
inmaduro a un adulto
preferido, que
resulta ser casi
siempre la madre. La
teoría postula la
relación causal
entre experiencias
de un individuo con
las figuras
significativas
(generalmente, los
padres) y posterior
capacidad para
establecer vínculos
afectivos, donde la
ansiedad de
separación y
disposición básica
del ser humano ante
la amenaza de
pérdida, tienen
especial relevancia.
La
teoría del Apego –
propuesta por John
Bowlby, indica que
el niño tiene
tendencia a buscar
proximidad con una
persona y sentirse
seguro cuando esa
persona está
presente; el apego,
bajo este prisma, es
considerado un
sistema biológico y
los niños están
naturalmente unidos
a sus padres, porque
son seres sociables
y no solamente
necesitan a otras
personas para
satisfacer sus
deseos.
A diferencia de
Sigmund Freud ,
psicólogo
psicoanalista, parte
del supuesto que el
apego es una
consecuencia
de la necesidad de
satisfacción (de
varios deseos) y no
porque el niño
necesitara
aproximación; tal
supuesto se
manifiesta en la
etapa oral que iría
desde el nacimiento
hasta alrededor de
18 meses, en que la
primera fuente de
placer del bebé la
constituye la
oralidad; en
palabras de Freud,
la zona erógena la
constituye la boca y
esto es demostrable,
ante el hecho que el
niño “conoce
mediante acciones
como morder , chupar
y comer”.
Otro
teórico vinculado a
la teoría del apego,
es Erik Erikson,
quien plantea el
supuesto de la
Confianza Básica
versus Desconfianza:
Erikson
plantea que desde el
nacimiento y hasta
el primer año de
vida, junto con la
lactancia, se
desarrolla en el
bebé desde el
período perinatal
la sensación física
y así genera
la confianza,
recibiendo el calor
del cuerpo de la
madre, de su pecho y
de sus cuidadores
amorosos. A partir
de este momento y de
estas acciones se va
tejiendo el vínculo
que será la base de
sus futuras
relaciones con otras
personas
importantes, en
especial el padre y
hermanos, rodeados
de un ambiente
permanente. Si bien
es cierto que el
bebé es receptivo a
los estímulos
ambientales,
principalmente a
través de la boca,
pero es
fuertemente
incorporador a
través de los
sentidos. Por ello
es muy sensible y
vulnerable a esta
edad frente a las
experiencias de
separación,
deprivación de la
estimulación, porque
su cerebro está
configurándose según
los estímulos, sobre
todo afectivos. Las
experiencias más
tempranas que
provean aceptación,
seguridad y
satisfacción
emocional
constituyen la base
del desarrollo de la
individualidad
integral:
emocionales,
cognitivas,
volitivas. Si
a partir de este
período no se
construye la
confianza básica, a
cambio se generará
la desconfianza
A
continuación
estudiaremos algunos
puntos medulares del
Apego y nos daremos
cuenta de la
importancia y sus
efectos:
a. Fisiología del
Apego
b. Concepto de Apego
c. Fases del apego
a. Fisiología del
Apego
Las primeras horas
de vida de todo
recién nacido sano
se caracteriza por
un período de alerta
en que el bebé debe
adaptarse a
respirar un
aire ambiental, lo
que favorece el
cambio de color
azulado
oscuro a rosáceo. En
esta etapa está con
ojos cerrados,
habitualmente
inmóvil .Tras
escasos minutos, el
neonato inicia la
apertura de sus ojos
con un parpadeo
frecuente para
lograr una mirada
vivaz transparente.
Es notorio el
contacto visual
buscando la voz de
la madre. Durante
estos momentos se
logra una armonía
importante en que no
existe llanto y
madre e hijo
comparte serena
felicidad
(idealmente) cara a
cara. Durante estos
largos y relajados
minutos el ritmo del
corazón materno en
contacto con la cara
del R.N. le
recuerda la
seguridad de la vida
fetal y le permiten
adaptarse mejor a su
nueva vida.
Tras
unos minutos de paz
y contemplación, el
bebé comienza a
presentar
movimientos rítmicos
de labios y lengua,
se inicia la
eliminación de la
saliva y se acerca
las manos para
ensayar movimientos
de succión, y a los
pocos momentos
presenta movimientos
de reptación hacia
el pecho materno,
acercando su boca y
nariz al pezón de la
madre. Estos
movimientos
para lograr
aproximarse al pezón
son guiados por el
olfato del olor del
pezón materno. No es
raro observar que
una vez ubicado
cerca del pezón
comience los
movimientos de
succión y muchos
recién nacidos logan
tomar el pecho entre
los 30 a 40
minutos de nacidos.
Este
proceso de contacto
piel a piel entre la
madre y el recién
nacido es el apego
post parto. Lo
sorprendente de este
proceso es que se
repite en cada parto
y entonces, se
evidencia su
repetición, lo que
no puede ser
interpretado como
obra del azar, sino
que es constitutivo
de la esencia humana
Es
probable que Matilde
no haya vivido esta
etapa, porque fue
entregada. Una
persona parturienta
que mira al recién
nacido y desarrolla
todo el ejercicio
anterior, no es
capaz de entregarlo…
¿o sí?
-
¿Qué es el
apego?
El
apego o vínculo
se refiere a los
fuertes lazos
emocionales que
sienten las
personas en sus
vidas y
que llevan a
sentir placer
cuando
interactúan
entre ellas. La
calidad del
apego que se
genere entre la
familia
(especialmente
los padres) y el
lactante, tiene
profundas
implicancias en
sus
sentimientos. Si
estos fuertes
lazos
emocionales no
tienen vaivenes
de separación,
destrucción,
discontinuidad,
construyen en el
niño un
sentimiento de
seguridad y la
capacidad
para construir
relaciones de
confianza, las
cuales serán
guía para las
relaciones que
el niño o la
niña establezca
en el futuro.
Así
es posible
observar este
fenómeno en
prácticamente
todos los
animales
(tema
desarrollado
anteriormente,
podemos hacer
una analogía de
la leyenda de
Rómulo y Remo
-amamantados por
una loba-).
-
Cuatro Fases
para el
Desarrollo del
Apego:
-
Desde el
nacimiento hasta
las seis
semanas, el
lactante
establece
múltiples
contactos con
sus padres y ,
en la medida que
el adulto
responde a las
necesidades del
bebé, éste
incentiva a se
queden cerca de
él, lo alcen en
brazos y sean
cariñosos. La
guaguas perciben
desde recién
nacidos el olor
y la voz de sus
padres.
-
De las seis
semanas a los
ocho meses, los
bebés empiezan a
responder de
manera diferente
entre sus
cuidadores y un
extraño, se
alivian al ver
el rostro de los
padres y
aprenden que sus
acciones afectan
el
comportamiento
de quienes están
cerca. Comienzan
a desarrollar el
sentido de
confianza,
esperando que su
cuidador
responda a sus
señales.
-
Desde los seis /
ocho meses hasta
los 18/ 2 años,
el apego del
bebé hacia sus
padres es
evidente. Es
normal que
los lactantes a
esta edad
experimenten
angustia de
separación que
los irrita
cuando el adulto
que ellos
conocen los
“abandona”.
-
De los 18 meses
hasta que
niños y niñas
son mayores, se
forma una
relación
recíproca,
mediante el
desarrollo del
lenguaje,
permite a niños
y niñas entender
algunas
variables que
inciden en la
partida del su
adulto cercano o
figura de apego
y aprenden a
predecir su
regreso; así la
angustia por la
separación
desaparece y
comienzan a
negociar con los
adultos a
cambiar de
planes, en lugar
de
confrontarlos.
¿Qué pasará con
Matilde al sentir
que en pleno
desarrollo de Apego,
cuando ya tenía
instalada las
Figuras de Apego,
éstas han
desaparecido. ¿Qué
sensación de
abandono se
pronostica? Ella aún
no posee lenguaje,
por lo tanto no
puede decirnos lo
que siente;
pero es seguro, que
su aparato psíquico
ha sufrido un cambio
que es más
perjudicial que
beneficioso…Es
posible que se
proyecte una sombra,
sobre la que no
encontrará
explicación en el
futuro; es
probable que su
confianza básica
se haya volcado en
desconfianza (
Erikson).
Bueno la ley es para
los humanos, pero
tal como dije
anteriormente,
resulta inhumana,
sobre todo en este
caso que
“desarraiga” a una
niña de un hogar en
el que ha recibido
calor, amor, por lo
que su cerebro había
construido peldaños
con miras a ser una
Matilde generosa,
cálida, sociable, y
con ello la
base para un
desarrollo integral.
Si ella
fuera un hablante,
qué nos diría:
¿Cuántos abandonos
he sufrido y cuántos
más deberé sufrir?,
porque a saber por
la noticias ya ha
pasado por tres
cambios y los
cuidadores actuales
son transitorios.
¿Cómo queremos
instalar un Chile
generoso, de gentes
felices e integras,
si permitimos que
“estos” pase
legalmente.?
En el próximo
artículo abordaremos
los tipos de apego y
sus efectos
Gladys
Zúñiga Tapia
Educadora
de Párvulos U. de CH.
Licenciada en Educación Diferencial
U. M. C E
Magíster
en Educación Diferencial U. M. C. E
Magíster
en Currículo y Evaluación ULARE
Diplomada
en Psicología P. U. C
Diplomada
en Neuropsicología P. U. C
Post-título
en Fonoaudiología C. P.
E I P.
--------------------------------------------------------------------------------------------------
Arriba
Dialoguemos sobre el
Apego
A propósito de que
está sucediendo con
Matilde
Una
pareja de hombre y
mujer, con
estabilidad
emocional, según los
cánones establecidos
y comprobados por
algún test aplicado,
es aceptada como
madre y padre
guardadores de
Matilde: Una bebé
que genera un
enamoramiento
de los adultos… Y
luego, para
complacer las leyes
de protección- por
supuesto que
establecidas,- y
aunque las legislan
los humanos,
resultan ser lo
menos humanas,
podríamos hacer la
analogía con las
máquinas- que
también fueron
originadas por el
hombre.
Se
ha argumentado
bastante sobre el
tema, y no puedo
estar en desacuerdo
con el Sr. Del
Río, en que debería
analizarse más la
situación.
No
he escuchado en
televisión , ni otro
medio de
Comunicación Masiva
lo suficiente
sobre un concepto
fundamental al
momento de pensar en
el desarrollo de un
niño desde que
nace:”El Apego” y
para hurgar
más sobre el tema,
nos respaldaremos en
un gran
investigador del
tema, John Bowlby
(1998), quien
investigó en varios
grupos de bebés
y en su obra
magnífica “El
Apego y la pérdida”,
hay un tema central
en este tema y es
La Figura de Apego.
Como el tema en
general se haría
extenso, lo hemos
fraccionado. En esta
ocasión tomaremos el
capítulo Orientación
hacia una figura; el
lector se irá
informando sobre
como se va generando
y fortaleciendo este
vínculo con la
persona que le ha
prestado sus
primeros cuidados
con amor y ternura
en esta etapa tan
vulnerable y
desvalida que vive
la persona humana
Orientación
hacia una figura
( de
apego)
Pautas de
conducta dirigidas
de modo diferenciado
Durante
la ontogénesis de la
conducta poco a poco
van siendo menos los
estímulos que
resultan eficaces
para provocar o
anular una reacción.
Esto ocurre, para
las reacciones
amistosas o para el
llanto de los bebés.
Durante
los primeros días de
vida, se desarrolla
rápidamente la
capacidad para
discriminar a la
madre por el olor o
por la voz. Durante
la quinta semana la
madre es más eficaz
para provocar una
sonrisa en el hijo
que el padre u
observador.
Vocalización
diferenciada
El bebé vocaliza con
mayor espontaneidad
y frecuencia en la
interacción con la
madre que con
terceros (Esta
conducta se ve entre
5 o 6 semanas).
Interrupción
diferenciada del
llanto cuando se
levanta en brazos al
bebé
El
bebé continúa
llorando cuando la
persona que lo
levanta en brazos no
es la madre, y se
detiene cuando es la
misma madre la que
lo toma en brazos.
(Esta conducta se
observó a un bebé de
9 semanas).
Llanto
diferenciado ante la
marcha de la madre
El
bebé rompe a llorar de inmediato
cuando la madre sale de la
habitación, pero no cuando salen
otras personas. (Esta conducta
corresponde a un bebé de 5 semanas).

Sonrisa
diferenciada ante
estímulos visuales
El
bebé sonríe con mayor frecuencia,
espontaneidad y amplitud al ver a la
madre que al ver a cualquier otra
persona. (Esta conducta se
observó por primera vez a un bebé de
diez semanas y otros casos a bebés
alrededor de 13 semanas).
Orientación
diferenciada visual
– postural
Cuando
un tercero tiene al bebé en brazos,
éste suele mantener los ojos fijos
en la madre antes que en otra
persona, y se orienta hacia ella
lleno de tensión. (Se observó en un
bebé de 18 semanas).
Reacciones
diferenciadas de
saludo
El
bebé saluda a la
madre de manera
específica cuando
vuelve a verla
después de un
período de ausencia.
Al principio, en el
saludo suelen
combinarse la
sonrisa, la
vocalización y una
excitación corporal
generalizada; luego
los bebés también
empiezan a levantar
los brazos. (Esta
conducta se observó
en un bebé de 21
semanas).
En
el acto de dar
palmaditas con las
manos es bastante
corriente en bebés
después de 30
semanas y en otros
bebés de culturas
occidentales a
finales del primer
año.
Aproximación
diferenciada
El bebé cuando
está en una
habitación con la
madre y otras
personas, suele
gatear en dirección
a la madre. A veces,
esto también ocurre
cuando re- aparece
la madre y ya ha
sido saludada. (Esta
conducta se
observó en un
bebé de 28 semanas)

Seguimiento
diferenciado
El
criterio adoptado es procurar seguir
a la madre cuando ésta sale de la
habitación, pero no de seguir a
otros. (Esta conducta se observa
alrededor de los 9 meses).
Acciones de
trepar y de explorar
diferenciadas
El
bebé trepa sobre la madre, explora
su persona y juega con su cara, pelo
o ropas, mucho más de los que hace
con cualquier otra persona.
(Esta conducta se
observa en un niño
de 22 semanas).
Acción
diferenciada de
ocultar la cara
El
criterio adoptado es que ya sea
mientras trepa sobre ella y la
explora o al regresar de un paseo,
el bebé oculta la cara en el regazo
de la madre u otra parte de su
persona. (Esta conducta se observa
en un niño de 28 semanas y ya era
corriente a los 8 meses)
Huida hacia la
madre en busca de
seguridad
El
criterio es que cuando se siente
alarmado, el niño huye tan rápido
como le es posible del estímulo
alarmante en dirección a la madre,
en lugar de dirigirse a otras
personas. (Esta conducta se observa
en los bebés de 3 meses).
Aferramiento
diferenciado
El
aferramiento hacia
la madre se
advierte, en
particular, cuando
el niño se siente
alarmado, cansado,
hambriento o
enfermo. (Esta
conducta se observa
evidentemente en el
último trimestre del
primer año, antes de
las 16 semanas son
escasas las
reacciones y de
métodos de
observación muy
finos y entre las 16
y 26 semanas son
mucho más numerosas
y evidentes)
Figuras a las
que se dirige la
conducta de apego
Evidentemente que el
niño dirige su
conducta de apego
hacia una figura en
particular: su madre
o una figura
materna.
Figuras de
apego centrales y
subsidiarias
Durante
su segundo año, la
gran mayoría de los
niños dirigen su
conducta de apego
hacia más de una
figura discriminada
y con frecuencia a
varias.
Sin
embargo ya sabemos
que al final del
primer año ya haya
una multiplicidad de
figuras de apego,
tales figuras no son
equivalentes en
cuanto al trato que
reciben.
Es
posible clasificar las figuras de
apego del niño por orden jerárquico.
El
niño con más de una
figura de apego
tendía a limitar la
conducta de
seguimiento a una
única figura, por
ejemplo cuando el
niño se sentía
cansado enfermo se
volvía a la figura
que le prestaba
tensión por esto y
en cuanto a cuando
estaba de buen humor
por ejemplo a un
niño mayor que solía
jugar.
La figura de
apego central
El
bebé elige como figura central y el
número de figuras diferentes con las
que establece el vínculo dependen,
en gran medida, de la identidad de
quien le brinda sus cuidados y de la
composición del hogar en que vive.
Las
personas en cuestión
suelen ser su madre
o padre biológicos,
hermanos mayores y
quizás abuelos, y
que probablemente el
niño escoja su
figura de apego
Central y las
figuras subsidiarias
de entre estos.
El papel de
los objetos
inanimados
Es
bien sabido que
ciertos aspectos de
esta conducta se
dirigen, a veces,
hacia objetos
inanimados. Ejemplos
de ello son la
succión sin fines
nutritivos y el
aferramiento.
También
es posible que la
succión nutritiva se
dirija hacia un
objeto inanimado,
como el biberón, sin
embargo la conducta
de alimentación
entra dentro de una
categoría distinta
de la de apego; la
succión con fines
alimenticios de
objetos diferentes
del pezón materno
excede el alcance de
este vínculo, para
lo que se aconseja
“siempre que el bebé
va a tomar su
biberón debe estar
en brazos de la
figura de apego.
No
hay razón para creer
que este apego a un
objeto inanimado
(biberón) sea
perjudicial para el
niño. Por el
contrario que tal
apego puede darse al
mismo tiempo que
unas relaciones
satisfactorias con
la gente.
Cuanto se
tarda en desarrollar
el apego
Los
bebés desarrollan un
vínculo de apego con
lentitud. La mayoría
de los niños dan
signos muy claros de
una conducta de
apego,
diferencialmente
dirigida hacia los
nueve meses de vida,
en algunos la
aparición de tal
conducta se retrasa,
a veces hasta
avanzado el segundo
año, por que se
trata de niños que
por una razón u otra
reciben mucha menos
estimulación social
de la figura materna
que aquellos cuyo
desarrollo ha sido
más rápido, también
se incluye
cambios sucesivos de
figuras.
El papel de
los distintos tipos
de receptores
La
estimulación social
resulta eficaz para
favorecer la
conducta de apego
implica una serie de
estímulos visuales,
auditivos y
táctiles, así
como kinestésicos y
olfativos. Después
de dos semanas, los
ojos y oídos del
bebé desempeñan una
función importante
en el intercambio
social y al mismo
tiempo la
estimulación táctil
y kinestésica. No
sólo la sonrisa y el
balbuceo, sino
también el contacto
ocular directo
cumple un rol
fundamental en el
desarrollo del lazo
entre el bebé y la
madre. La madre
brinda sus cuidados
y suele sostener al
bebé de manera que
se produce un
contacto cara a
cara, es e lo
habitual cuando se
entabla entre ellos
una interacción de
tipo social.
El
bebé se apega a las figuras que
inician una interacción social con
él y no hacia las que hacen poco más
que satisfacer sus necesidades
físicas.
Las fases
sensibles y el miedo
a los extraños
Podemos
decir que se ha
comprobado lo que se
desarrolla con más
rapidez es la
conducta de apego
dirigida hacia una
figura de
preferencia.
Datos sobre la
fase de sensibilidad
creciente
Durante
las primeras cinco o
seis semanas, el
bebé todavía no está
maduro para
desarrollar una
conducta de apego
hacia una figura
totalmente
discriminada. Ni la
capacidad perceptual
ni el nivel al que
se organiza su
conducta son tales
como para permitirle
una interacción
social. Después de
seis semanas de vida
el bebé es capaz de
discriminar lo que
oye y siente y su
conducta vuelve a
ser organizada.
En
conclusión, durante
las primeras semanas
de vida el bebé no
tiene madurez
suficiente como para
desarrollar un
apego, este aumenta
durante el segundo y
tercer mes.
Datos sobre la
perduración de
cierto grado de
sensibilidad durante
algunos meses
Dentro de los seis
meses la mayoría de los bebés
criados en familia ponen de
manifiesto una conducta de apego, y
la mayoría de los bebés criados en
instituciones desarrolla el apego
con posterioridad y con el tiempo
persiste un cierto grado se
sensibilidad.
Es
evidente que si se
da una interacción
social muy activa
durante la mitad y
parte de final del
primer año, el bebé
desarrollará pronto
una conducta de
apego discriminada
una vez que tenga la
oportunidad de
hacerlo, mientras
que de no recibir
tal estimulación
social, desarrollará
ésta conducta con
mayor lentitud.
El
miedo a los extraños
y la discriminación
de la sensibilidad
A
medida que van
creciendo los bebés
empiezan a sentir
miedo a la vista de
todo los que les
resulta extraño,
como las personas
desconocidas. Cuando
estas conductas
empiezan a ser más
consistentes, el
bebé tiende a
retirarse en lugar
de acercarse, y el
resultado más
evidente y menos
probable que forme
un apego hacia una
figura nueva.
El bebé atraviesa
tres fases en cuanto
a sus reacciones a
la vista de un
extraño.
-
Fase durante la
que no pone de
manifiesto una
discriminación
visual entre
conocidos y
extraños.
-
Fase por lo
general de 6 a
10 semanas de
duración:
reacciona de
manera positiva,
aunque no tanto
ante las
personas con
quienes está
familiarizando.
-
Fase por lo
general de 4 a 6
semanas: se
muestra
cauteloso ante
la aparición de
un extraño y le
observa con
cuidado.
Para cualquier
bebé varía
notablemente las
manifestaciones de
miedo ante
desconocidos, según
las circunstancias.
Las reacciones
negativas ante
extraños, se basa en
que los niños
reaccionan en
distintas edades al
ser cambiado de una
figura materna a
otra.

Para
finalizar citaré en
forma textual un
párrafo de la obra
literaria “El Jardín
Secreto de Frances
Hodgson “ Mary era
una niña delgada, de
rostro pálido y
triste; su pelo era
amarillo, fino y
escaso; más bien
pequeña para su
edad; tenía aspecto
frágil y enfermizo.
Había
nacido en la India, donde su padre
había sido funcionario del gobierno
inglés y siempre estaba ocupado
cumpliendo con sus obligaciones.
Su
madre era una
hermosa mujer a la
que sólo le
interesaba su propia
belleza y participar
en alegres fiestas
que organizaba la
colonia inglesa. La
hija era un
verdadero estorbo
para sus actividades
sociales (…) Se
puede decir que no
la quería y que
nunca la quiso, como
en general las
madres aman a sus
hijos.
Al nacer Mary, la
madre la entregó al
cuidado de una aya
hindú para que
la mantuviera
alejada de su vista.
Sin
afecto de su madre
ni de su padre, Mary
al cumplir seis
años, (…) se había
desarrollado como
una niña débil,
egoísta y tiránica.
De este modo fueron
pasando los años de
su primera infancia,
siempre sola,
siempre triste”.
Si Mary
hubiese vivido momentos
como esta foto, no habría
sufrido un estado de soledad y
tristeza ni un aspecto tan
frágil ¿Por qué no aprovechar
las oportunidades bondadosas que
nos da el amor. Nadie sabe
cuando ni cuanto se va a
enamorar de alguien como
pasa con los cachorros humanos y
los que nos siguen en la escala
de la creación
|
Gladys Zúñiga Tapia
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Dialoguemos sobre Educación
- 1
Como Educadora, he tenido la
suerte de recorrer parte de Chile,
ya sea impartiendo Cursos de
Perfeccionamiento docente o
Programas de Titulación. He
participado como relatora en los
cursos de Perfeccionamiento
Fundamental, a propósito de la
Reforma Educacional Chilena. Los
artículos están basados en
experiencia de trabajo de campo;
algunos actuales, otros, no tanto,
pero enfocan algunos asuntos
sustanciales de la Educación, tanto
positivos como negativos para el
desarrollo.
"Qué es educar? El educar se
constituye en el proceso en el cual
el niño o el adulto convive con otro
y al convivir con el otro se
transforma espontáneamente de manera
que su modo de vivir se hace
progresivamente más congruente en el
espacio de la convivencia" (Maturana,
H. 1996).
Imagen de un Director de una
escuela Básica que atiende niños y
niñas de alta vulnerabilidad.
"De andar apresurado como
queriendo atrapar todas las
partículas de polvo que ser
desprenden del suelo de la escuela,
como jugueteando al sol
Su cuerpo vigorosos, alto porte y su
paso demasiado expansivo, como
ocupando todos los espacios. (Me han
dicho que se impone por presencia..
Se cree que este carisma es
requerido para cargo tan singular).
Manifiesta ser un hombre muy
inteligente: sus palabras salen a
borbotones sin reparar que si bien
encanta, también sorprende y abruma.
Su memoria de largo plazo ha
almacenado todos los Programas y
todos los decretos emanados del
Ministerio de Educación Chilena;
estos salen a luz ante cualquier
evento de promoción o conductual,
como si se hubiera abierto un
archivo en una biblioteca
especializada de documentos.
El día lunes pareciera que los
ánimos patrióticos se encienden
perturbando a las personas que
ejercen en esta unidad Educativa.
¡Ah!...Es que en este día se saluda
a la bandera con algún número
artístico referido a la efeméride,
cuya presentación a veces sucede por
inercia, porque niños y niñas
repiten un fraseo, un poema que
distan mucho de ser una expresión
pertinente a algún género literario.
El alumnado adolescente masculino,
es reticente a estas actuaciones…
prefieren chutear piedras.
Al acto descrito le prosigue la
entonación del Himno Nacional y el
del Colegio, ambos deben ser
cantados en actitud de respeto y
devoción.
A las tres de la tarde, por el mes
de marzo, aún los calores cocinan el
cuerpo y el espíritu. Ha tomado
largo tiempo la actuación y los
himnos, pero "no puede faltar el
mensaje del Señor Director". El sol
abre las glándulas sudoríparas de
los chiquillos; las gotas bajan
lenta y sarcásticamente por las
pieles morenas y blancas, y los
cabellos de azabache y trigo
empiezan a iluminarse con las gotas
de sal.
El mensaje del Sr. Director se
reduce a una arenga y está referido
a corregir "las malas costumbres de
la muchachada": ¡Cómo corren de mal,
cómo no cantan con fervor los
Himnos, cómo desobedecen la campana,
arrancándose a última hora al baño.
¡Cómo pueden llegar atrasados a la
Escuela! No hay espacio para un
reconocimiento de algún esfuerzo,
por mínimo que parezca…. Así se
construye la autoestima y
autoconcepto en estas Escuelas.
El director baja de unas escalinatas
que usa como estrado, para tener una
mejor perspectiva; ahora pasa por
entre las filas de estudiantes y a
grito selvático les enseña a
escuchar y a respetar ¡ Cómo no han
guardado silencio mientras él
hablaba! ¡Pero ….si no han aprendido
nada de nada! Tantas veces les ha
dicho que deben escuchar al que
habla….Pero " ustedes no han
aprendido nada y parece que nunca
van a aprender"..
Es que como director, pretende
desarrollar aprendizaje de los
Contenidos del ámbito de los
Objetivos Fundamentales
Transversales: El respeto por el
otro como legítimo otro…. En el
recreo próximo el director se queja
de profundo dolor estomacal.; la
secretaria especula en su favor:…."
Debe ser su úlcera estomacal".
"Vivamos nuestro educar, de
modo que el niño aprenda a aceptarse
y a respetarse a sí mismo, a ser
aceptado y respetado en su ser,
porque así aprenderá a aceptar y
respetar a otros….Y sin aceptación y
respeto por el otro como (…)
legítimo otro en la convivencia, no
hay fenómeno social " ( Maturana, H.
1996).
Arriba
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Dialoguemos sobre Educación - 2
Hablamos
mucho de lo mal que nos parece la
Educación y nuestro discurso se
extiende para criticar decretos,
programas, presupuestos y
desconexiones entre el currículum y
las praxis, buscando la diferencia
entre lo declarado, planeado,
enseñado, esperado y no logramos
aunarlos en el fin de la enseñanza.
La educación
ha vivido
etapas en
Chile, pero
no sólo por
Reformas y
Contra-
reformas,
sino porque
el mundo ha
ido
cambiando y
algunos
resultados
de la
educación
han sido un
tanto
dolorosos
para
alumnos,
padres,
profesores,
tutores,
psicólogos y
otros
profesionales
que se
implican en
el marco de
la
multidisciplinariedad
relacionada
con la
Educación.
Nos hemos
conmocionado
al ver tanto
joven en
busca de
droga para
adormecer
emociones
como el
dolor, la
rebeldía, la
soledad,
depresión,
angustia….Es
que la
Educación
señores, no
ha enseñando
reconocer
las
emociones,
aceptarlas,
asumirlas y
educarlas, a
pesar de los
Objetivos
Fundamentales
Transversales
tan
comentados y
tan
bienvenidos.
Y no es
necesario
que cada
profesor se
mande un
buen
discurso que
intencione
catarsis
mediante la
crítica
derrotista.
Se necesita
más: Una
predicación
respaldada
en el modelo
de Albert
Bandura: "El
modelamiento
de quien
quiere
educar",
ello
indudablemente
intenciona
la
educación.
El
currículum
oculto de
los
mediadores
comanda
futuras
actuaciones
de las
personas en
desarrollo
que son los
grupos
infanto –
juvenil.
Mediante mis
trabajos de
campo he
podido
registrar en
mis notas
que los
profesores
no se
saludan
cordialmente
y que si
tienen un
momento
libre, no lo
dedican a
conversar
con sus
discípulos
sino a
"aserruchar"
el piso del
director,
del Jefe
Técnico,
Subdirector
(a) ¡Y la
actitud,
señores!..
Algunos
profesores
se
caracterizan
por ejecutar
el "paso
docente",
que
involucra
una calma
perezosa;
pareciera
que el
sujeto –
profesor
llevara una
carga en el
lomo y cada
día se va
formando un
giba.
Como humana
he pasado
por todas
las
misteriosas
ruinas de la
vida; he
conocido la
miseria
profunda, el
abuso, la
tormenta,
pero cuando
me
comprometí
con la
Educación,
descubrí una
herramienta
para servir
a Dios y al
Universo y
llevo muchos
años
ejerciendo
esta bella
profesión y
mis alumnos,
hasta aquí,
nunca me han
visto con la
autoestima
baja… Tal
vez tuve
suerte,
porque en mi
camino me
encontré con
grandes
docentes,
que además
de
transferir
los
contenidos,
los sentía
cercanos y
en esa
cercanía me
mostraron
"un mundo
que sin
educación
sería
imposible
conocer".
( Maturana,
H. 1996)
El argumento
de los
adultos se
basa,
generalmente,
en que "el
chiquillo de
hoy no es
como éramos
nosotros y
nosotros
éramos
mejores que
el chico de
hoy: más
obediente,
con más
ideales, con
más
aspiraciones,"etc.
Señores, no
éramos
mejores,
éramos más
sometidos, y
a muchos no
nos
permitieron
pensar más
allá de lo
que pensaba
el profesor,
ya que
nuestro
currículo
escolar era
esencialista,
racionalista
- académico,
en que lo
principal
era evocar
las materias
y decirlas a
"pié de
letra"… El
profesor,
entonces,
era el único
ser pensante
en el
colegio. Los
otros
alumnos que
se negaban a
memorizar
las
materias…esos
"aportillaban
la clase" y
a veces eran
expulsados
de clases;
tal
exclusión
servía de
ejemplificación
a otro que
quisiera
"conflictuar"
el aula
magna. La
sociedad
requería de
seres buenos
y esta
"bondad"
implicaba el
sometimiento
a todo
adulto que
tuviera
autoridad,
diciendo a
todo "sí,
señor; sí,
señora";
claro,
"tiene Ud.
razón",
pareciera
que se
aspiraba a
una sociedad
burocrática
(a quien le
esperaba un
trabajo
detrás de un
escritorio)
para enviar
a los
clientes de
oficina en
oficina ¿o
no?
Revisemos
las
atenciones
de los
servicios
públicos.
Pocos dejan
su silla
para
gestionar en
forma
personalizada
un asunto…
estos son
vestigios de
lo que era
la
enseñanza.
¿para qué
apurarse,
entonces?:
había poca
gente, mucho
espacio. En
las
Universidades
sobraban
puestos.
Claro éramos
seres
quietos,
porque la
educación
nos diseñaba
así.
Actualmente
vivimos un
mundo
apurado, en
que los
padres en
vez de
centrar sus
intenciones
en
desarrollar
armónicamente
a los hijos,
trabajan las
ocho horas y
si hay
"extraordinarias",
mejor… Creo
que los
padres
perdimos la
perspectiva
de nuestro
rol y los
profesores
hemos dejado
de
encantarnos….Ya
lo dijo
J:J.Rousseau:
"El niño
nace bueno y
la sociedad
lo corrompe"
El vocablo
profesor
tiene su
raíz
etimológica
en el
término
"profeta" de
ahí viene
profecía, a
tal punto,
que los
docentes
podemos
ejercer la "
profecía
autocumplida",
que consiste
en marcar al
alumno sólo
con nuestra
percepción
docente y el
niño que es
sensible,
receptivo,
internaliza
el mensaje
transmitido
sin
palabras.
Hoy estamos
en un mundo
globalizado
con
demasiados
distractores,
con
demasiada
carga de
stress, con
mucha
exigencia y
poco tiempo.
Se pretende
alcanzar
"todo en
poco
tiempo". Los
programas
son
abrumadores
de
contenidos y
no deja
espacio para
verificar y
evaluar lo
que cada
alumno
aprehendió
(y
aprendió?) (
aprehender
de atrapar y
aprender de
poner en
juego su
bagaje
intelectivo).Los
programas
están
diseñados
para un
profesor
apurado que
lanza
contenidos y
está
dirigida a
niños que
podrían ser
autodidactas.
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Arriba
A propósito del conflicto
que mantiene alerta a los
docentes de mi país, por lo
que es posible se concretice
uno de tantos otros paros,
hace un tiempo he escrito un
artículo sobre el tema, que
aún está vigente:
MI SUELDO,
EL DE PROFESOR
Han pasado
treinta días desde mi última
sonrisa feliz; mi mujer,
entonces, me recibió con l a
cama aderezada para hacer el
amor. Mis hijos me miraron
con respeto y esperanza…y yo
también me sentí un poco más
digno conmigo mismo, porque
con mi profesión puedo
sustentar a mi familia;
claro que a la vuelta de la
esquina, en ese almacén de
barrio, tuve que
rendir parte de mi docencia
a cambio de veinte
días de pan y tarros, porque
al supermercado, más bien,
voy para que me vean que
entro y salgo con una bolsa
que me utiliza para
marquetear y allí sólo
compro cosas ricas ubicadas
en góndolas a la entrada y
que llevan por logotipo
“Ofertas”. ¿ y qué le voy a
hacer?... Poca es la plata,
pero el deseo de que mis
hijos coman una golosina,
también me domina.
Otra porción de mi sueldo se
fue en el arriendo de mi
casa o en las U.F. del
dividendo; también me
alcanzó para unos limones y
unas lechugas en la feria y
…¡menos mal que no se me
olvidó el pasaje ni la poca
colación que tuvo en pie!.
Hoy es el último día de otro
mes y he cobrado mi
cheque de profesor…¡Ya verán
qué compraré esta vez!
Bueno, este es el único día
del mes que puedo tejer
sueños y me río de puro
gusto al darme cuenta que
con mi sueldo de profesor
puedo solventar los gastos
de mi familia, sobre todo,
cancelar las mensualidades
de dos cabros que están en
la Universidad de la Piedad
Cartólica, porque dicen que
es la más ilustre (como soy
profesional, mis hijos no
tiene derecho a beca).
Bueno, esto último no es
cierto, pero ¿acaso no tengo
derecho a la ilusión? Mis
hijos tendrán que estudiar
en algún Instituto que esté
acreditado, a ver
si les sale el crédito que
los estampa como deudores
vitalicios.
Quiero pasar a las Oficinas
del cable telefónico que
también empaqueta Internet a
inscribirme, y así mi
hijoo que estudia en Básica,
no tendrán que hacer las
tareas en el Serviinternet
de la villa a
trescientos pesos la hora.
No, es mejor que no pase a
inscribirme, por ahora; he
decidido comprar muchas
cosas; me pasearé frente a
las vitrinas; puedo
comprarlo todo:¡ el mundo si
quiero!.
No. Me da miedo comprar,
porque mi poder adquisitivo
apenas me alcanza para
sobrevivir, sobre todo en
época de crisis. Total, para
otra vez será. Es mejor que
guarde los sueños de comprar
un buen auto que pague tac y
bencina, además de los
permisos de circulación y
los peajes. Para otra vez;
entonces, también me
compraré un buen terno de
calidad y un arreglo de
flores lindas para mi mujer
y la llevaré a bailar, al
casino, y a satisfacer toda
la compulsividad femenina en
los Molles.
Bueno, vuelvo a mi casa con
paso cansino, con una
sonrisa de oreja a oreja,
porque llevo mi sueldo
enterito; me he paseado
frente a las tentaciones,
pero yo he sido más fuerte:
podré pagar el almacén, la
cuota del centro de padres,
el dividendo o el arriendo,
mi pasaje y lo mismo
de siempre… Ahora me han
quitado algunas horas por lo
que me pagaron menos y tengo
que cumplir jornada escolar
de todas maneras.
Pero ¡puchas que soy buen
profesor! Eso dicen el
director la U. T. P. y el
Orientador.
Ayer vi al sostenedor de los
colegios, (porque trabajo en
una Sociedad Educacional que
lleva el nombre de un toqui
araucano con apellido
Sckool) y el sostenedor se
fijó en mí y dijo sonriendo
mientras miraba los vidrios
que estaban a mi espalda: -
“Te pasaste pa’ser buen
profesor”- y me dio unas
palmaditas en los omóplatos.
Era lo que me faltaba: Esas
palmaditas cálidas y
generosas sirvieron de
bálsamo para descender mis
niveles de angustia,
frustración y desesperanza.
¿Qué mas puedo pedir si
hasta el sostenedor reconoce
en mí, al buen docente?...
Pero… aunque
no me diera ninguna
palmadita, me gustaría
recibir más sueldo. Así
podría tener a mi niña
en un colegio de esos
particulares en que se paga
para que, además de aprender
significativamente, se
siente en asientos
acolchados en aula
temperada, sea atendida
cariñosamente por tías y
tíos que se ríen solitos
todo los días, (no solo para
los fines de mes, porque su
sueldo les alcanzas hasta
para ahorrar), y lo más
importante: que adquieira
relaciones ( las relaciones
son un trampolín
considerable para pitutear
cargos y avanzar en la vida
terrenal)…
¿Pero para qué quejarme más,
cuando cada candidato a
presidente mejorará mi
sueldo? ¿ o
no?...Políticamente soy
importante y gane quien gane
se fijarán en mí ¿No ven que
cada uno tuvo un profesor
que les iluminó el
camino?... Y si no.. Fíjense
en Farkas, quien regalonea a
su profesor de música de lo
lindo. (Yo , como profesor
hubiese votado por él, para
que me reconociera)
Vuelvo a mi casa: mi mujer
me recibirá sonriente, y con
los ojos chispeantes de
pasión. Y con estas
calugas compradas en el
hipermercado contentaré a
mis críos. Total, pude haber
estado mas mal; quejarme no
remedia nada. Mañana será
otro día y la alegría de
este treinta me ayudará a
realizar mi clase de forma
como lo exige la reforma:
Aprendizaje Significativo
sustentado por la
experiencia, relacionando
con otros saberes mediante
Objetivos Fundamentales
Transversales, Contenidos
Mínimos Obligatorios y otras
normas de planificación que
ya le presenté a la U.T.P
por adelantado. ¿ Sabe ella
si los alumnos serán capaces
de aprender? Pero como soy
buen profesor, aunque mi
profesión no pague mis
sueños, mis alumnos
aprenderán.
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Arriba
La cultura
del Grito en la Escuela
Entro en la Escuela. Me
detengo un poco. Es un día
lunes de otoño, está
nublado a punto de llover.
Los niños corren enardecidos
por el patio de pavimento
bruto, levantando todo el
polvo que no ha podido
elevarse. En medio del patio
plomizo y gris, la
Inspectora General, -una
señora respetable por su
vozarrón, su altura y su
ancho, - grita a un profesor
para que vaya a atender su
turno de vigilancia al
inicio de la jornada. Grita
el director desde lejos a
unos chicos que se encaraman
por unos ladrillos mal
ubicados en un costado de la
cancha. Así, gritaba el
director a los docentes y a
los niños; se gritaba a sí
mismo y gritaba la
Inspectora General, porque
el director andaba gritando
y que el señor director se
iba a enfermar si lo hacían
gritar tanto y para no ser
menos, una secretaria
tímidamente también lanzaba
unos chillidos.
No me explico el por
qué las personas que ejercen
la Educación deben gritar
tanto, sobre todo en
una Escuela de alumnos y
alumnas de alto riesgo,
ubicada en pleno centro de
la población La Bandera
colindante entre dos
comunas.
Al ingresar a una sala , un
profesor gritaba, porque los
chicos se sentaban mal,
porque no escuchaban lo que
él decía y al terminar de
gritar se secaba la frente
con un pañuelo de papel; la
expresión de su rostro no
era feliz, parecía
sobrepasado.
Estos niños son hijos de la
cultura del grito, tanto en
su entorno familiar
como en la Escuela.
¿Qué pasa,
entonces, con la relación
dialógica de la que tanto
insisten Maturana y Bruner?
¿Serán capaces estos niños
de servir a un régimen
democrático algún día?
¿Podrán aprender a manejar
el diálogo, superando la
cultura del grito en qué
vivieron inmersos?
“La
cultura ingresa a los genes”
y “La escuela
es un amplificador de
cultura”- afirma
Jerome Bruner-, teórico
constructivista-. ¿Quiere
decir, entonces, que la
Escuela amplificará los
niveles culturales del
grito? ¿Qué pasará con las
futuras generaciones, si
cada vez se expande esta
modalidad de interacción?
Pero no solo
hay profesores que gritan;
también vemos
algunos con buen nivel
de autoestima que hablan en
tono moderado, porque su
sola presencia inspira
respeto, sin excluir el
cariño.
¿Podríamos
plantear una fórmula, para
encontrar la correlación
educativa?:

Reflexionemos: “La
educación es un proceso
continuo que dura toda la
vida y que hace de la
comunidad donde vivimos un
mundo espontáneamente
conservador en lo que a
educar se refiere. Esto no
significa, por supuesto, que
el mundo del educar no
cambie, pero sí, que la
educación, como sistema de
formación del niño y del
adulto, tiene efectos de
larga duración que no se
cambian fácilmente.”(Maturana,
H. 1994)
A
propósito del Día del
Maestro, vaya un saludo
cariñoso
Señor,
dame un manto
Señor, dame
un manto de cariño para
envolver las almas de esos
críos, que ausentes de
cariño, aún pueden reír.
Por esos
niños pobres, con sobrecarga
inmensa de agresividad
dispersa
que no pueden
contener.
Por esos
niños, que no comprenden
nada
y al parecer
avanzan anestesiados
por este
mundo ¡Oh, Dios!
Y yo, que
nada tengo, me siento
sorprendida, vetusta,
empobrecida ante este cuadro
¡Oh , Dios!
Dame amor,
Señor…llena todas mis horas,
llena todo mi cántaro con el
néctar piadoso que solo da
Tu amor.
Y no me dejes
sola en este mundo sórdido,
soberbio de sistemas;
soberbio de
academias ególatras,
dispersas, aisladas, casi
necias
en la cual
los niños sufren la
desestimación.
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Arriba
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